En mi pueblo, que es tierra de buenos higos, se suele decir que “con el tiempo y una caña hasta los verdes caen”. A los toreros les ha costado convencerse de que se debían mover en defensa de su profesión, y por fin han caído en la cuenta de que el hecho de que todos nos hayamos puesto en marcha no les exime a ellos de responsabilidad ni les da derecho a quedarse quietos. Claro que lo suyo es el quietismo estético, pero delante de los toros. Porque no están las cosas en el toreo como para mirar a otro lado, ya que cada día es más real aquello de “camarón que se duerme la corriente se lo lleva”.
Lea el artículo completo en su revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
Zapatero a tus zapatos
Cerca del trofeo quedó Daniel García, de la Escuela Yiyo, que dio una vuelta al ruedo tras…
Se encajó Juan Ortega con su primero en el recibo de capote después de que…
Debutaba Luque en Olivenza y no pudo mostrar su excelente capote más que en las…
Vídeo resumen de la primera corrida de la Feria de Olivenza
Consulte aquí los resultados del resto de festejos celebrados el sábado 7 de marzo
El ciclo, que se celebrará los próximos 12 y 13 de julio, estará compuesto por…