Tremendo escándalo el que se ha formado esta tarde en la plaza de toros de Cáceres. El empresario del coso, Manolo Martín, ha decidido de forma unilateral suspender el mano a mano previsto entre dos matadores de la tierra, Emilio de Justo y Jairo Miguel que, sin lidiar ningún toro, han sido paseados a hombros por un público que ha querido solidarizarse con los dos espadas.
Según han informado a este medio los padres de Jairo Miguel, la empresa alegó primero posibles inclemencias metereológicas para cancelar el espectáculo y después, al no llover, aseguró que se habían perdido las llaves de los chiqueros, con la consiguiente imposibilidad de celebrar el festejo. "Es increíble, inadmisible", asegura Antonio Sánchez, padre de Jairo, que prosigue: "Los toreros tienen un disgusto tremendo. Aquí estaba todo el mundo con el capote de paseo liado y nos hemos encontrado con que la empresa, de forma arbitraria, ha decidido suspender el festejo. Según ha dicho la empresa no aparecían las llaves de los chiqueros y eso, como es normal, ha provocado una alteración de orden público acojonante. La policía ha venido a la plaza y que nadie dude de que vamos a tomar acciones legales contra la empresa. La gente está muy enfadada y Manolo Martín está encerrado a cal y canto en la oficina de la plaza y espero que se lo lleven detenido". Antonio añade: "Ayer había la misma gente que hoy, unas 1.500 personas, y eso que han dicho de las inclemencias metereológicas -en referencia al cartel que la empresa había colgado junto a las taquillas- no tiene sentido. Aquí no ha caído ni una gota y hace hasta calor. Creo que a las 12 del mediodía la empresa ha dejado de vender entradas. Y eso es porque ya tenía la decisión más que tomada. Es vergonzoso, pero aquí la empresa no ha aparecido por ninguna parte".
Celia Alonso, madre de Jairo Miguel, ha comentado a este medio: "No sé si estará bien o mal que haga declaraciones, pero no voy a hablar como madre de Jairo, sino como una ciudadana cacereña más: Lo que ha pasado hoy no ha ocurrido nunca en la historia de esta plaza. Es lamentable que un empresario, que además viene de fuera, llegue a esta plaza para tratar de este modo a dos toreros nuestros, de la tierra. Manolo Martín se ha escondido en la oficina y su actitud es sencillamente lamentable".
La policía desalojó a la prensa del lugar y una docena de antidisturbios escoltaron al empresario en su salida del coso cacereño.