Fernando Robleño, ante su primero, afirmó a los micrófonos de Canal Plus: "El toro era serio y fuerte. Ha sido noble pero le ha faltado humillar y querer coger la muleta por abajo. Estoy mentalizado, preparado, ilusionado y con ganas de que me salga un buen toro para poderlo cuajar". Tras la muerte del cuarto aseguraba: "He pasado mucho miedo porque ha sido un toro muy exigente, pero me gusta que me haya salido un toro así para demostrar cómo estoy. El toro no tenía fijeza y siempre venía para echarme mano. He pasado un trago pero merece la pena".
Alberto Aguilar, con el desrazado segundo explicaba: "El toro ha sido muy malo. No ha humillado nunca y así era difícil meterlo en la muleta. Ha sido imposible. Menos mal que he conseguido meterle la mano bien y cazarlo con la espada porque de lo contrario, todavía estaría intentando matarlo". Tras estoquear al complicado quinto expresó: "Ha sido muy incómodo, venía andando y muy mirón. Ha sido muy difícil. La única forma de sacarle los muletazos ha sido robárselos con sacacorchos. Me voy a gusto por lo que he hecho con los toros que he tenido".
Carlos Gallego, tras estoquear al tercer afirmaba: "El toro era complicado y reservón. En los primeros tercios no me ha disgustado pero luego en la muleta le ha costado descolgar y he intentado robarle muletazos. Es la tercera corrida en tres años, pero si me embiste un toro voy a tener armas para defenderme". Y a la muerte del último de la tarde, comentaba el maño: "Es muy difícil hacer el toreo con estos toros. Ahora viene lo duro, a esperar otra oportunidad. He puesto el poco oficio y las muchas ganas que tengo frente a este toro difícil".
