El francés pudo salir a hombros ya que el presidente concedió una oreja de cada toro, pero el alguacilillo no se dio cuenta de una de ellas y Bautista sólo paseó un trofeo
El arranque de la feria de Valencia en Venezuela ha estado marcado por el escaso juego de los toros de La Cruz de Hierro, que ha condicionado un festejo tedioso, con cuatro toreros, en el que sólo Juan Bautista ha podido dejar detalles de su tauromaquia para cortar el primer trofeo de la feria de la Virgen del Socorro.
El francés ha toreado con gusto a la verónica a su primero y lo ha sabido templar con la muleta, en la que ha sobresalido una gran tanda de naturales. A pesar de matar de una estocada trasera y dos descabellos, el público le ha pedido la oreja que desafortunadamente por error del personal de callejón no se ha concedido, pues desde lo alto de la presidencia se asomó pañuelo blanco que no ha sido atendido por los alguacilillos ni por el delegado de callejón.
Sí ha paseado un trofeo del que ha cerrado plaza. Esta vez dosificando las fuerzas del animal al que ha sostenido a base de temple, distancia y mucho mimo con la tela.
Antonio Ferrera ha dejado lo más lúcido de su paso por Valencia en los alegres recibos de capa, verónicas de enjundiosa ejecución rematadas con una media. Luego con la muleta la mansedumbre de sus oponentes ha hecho imposible el lucimiento.
Ha abierto plaza veterano espada local José Antonio Valencia que no ha terminado de entender con sus dos astados. Y ha completado el cartel Otto Rodríguez, que sólo ha podido demostrar disposición ante dos marmolillos.
Valencia (Venezuela). 17 de noviembre de 2012. Toros de La Cruz de Hierro y El Capiro (2º), justos de presentación y mansos. José Antonio Valencia: Silencio y silencio; Antonio Ferrera: Ovación y palmas tras dos avisos; Otto Rodríguez: Palmas y silencio; Juan Bautista: Oreja no concedida por no enterarse el alguacilillo y oreja. Entrada: Más de un tercio.
Bautista cortó una oreja del que cerró plaza. (Foto: Anibal García Soteldo)
