No ha perdido crédito durante la temporada y ha sabido mantener viva la llama de torero emergente. Espadas en alto para un diestro de un intenso compromiso consigo mismo y con su profesión. Repite la palabra “ética”, como faro de su vida y como instinto frente al toro. Defiende su evolución y su madurez, como grandes logros del curso. Y entre los triunfos, el malagueño subraya las tardes de Burgos, Pamplona, Santander, Salamanca e incluso pone en valor las sensaciones y todo lo proyectado en la plaza de Las Ventas.
- “Ahora mi toreo encuentra y ofrece más vehículos para expresarse y más respuestas delante de la cara del toro”
- “El valor nunca se puede criticar. Como tampoco se puede criticar el compromiso, ni la ética, ni la ambición. Eso son cosas objetivas”
