Juan Alberto Torrijos salió a hombros en Ondara tras afrontar en solitario cuatro novillos de Ángel Gómez, de comportamiento desigual, y resolver el compromiso con firmeza y solvencia. Junto a él también cruzó la puerta grande el becerrista Luis Pizarro, que destacó por su serenidad y pureza.
La apuesta era exigente: cuatro novillos para abrir una temporada ilusionante, con citas importantes en el horizonte. Lejos de generar dudas, el resultado fue convincente y reafirmó al de Algemesí.
Torrijos mostró seguridad desde el primero, al que recibió con una larga cambiada de rodillas y toreó con temple y ligazón, aunque falló con la espada. Ante el segundo, de buen son pero justo de fuerzas, firmó una faena medida y creciente, culminada con una estocada certera. El tercero, más áspero y querencioso, le obligó a tirar de autoridad para construir la labor muletazo a muletazo, paseando un trofeo tras una muerte efectiva. En el cuarto, al que saludó a portagayola, puso ambición y entrega en un trasteo de mérito que cerró con una estocada fulminante para cortar dos orejas.
Luis Pizarro dejó una grata impresión. En su primero, encastado y noble, destacó al natural por su profundidad y buen gusto, aunque sufrió una voltereta sin consecuencias tras la estocada. El segundo, deslucido, exigió tesón; logró algunos muletazos de mérito, pero perdió premio con el acero.
Tarde de conclusiones positivas en Ondara, con un Torrijos firme en su inicio de campaña y que le servirá para afrontar con moral su compromiso de Fallas.
Ondara (Alicante). Domingo, 1 de marzo de 2026. Cuatro novillos y dos erales de Ángel Gómez Núñez, el lidiado en 5º lugar, premiado con la vuelta al ruedo. Juan Alberto Torrijos, saludos, dos orejas, oreja y dos orejas; el novillero sin picadores Luis Pizarro, dos orejas y palmas. Entrada: Un tercio. Tras banderillear al 4º se desmonteraron José Almagro y Miguelito, que debutaba como banderillero; y Felipe Gravito en el 5º.

