Bargas acogió un festival que resultó de lo más entretenido. Lo mejor llegó con Tomás Rufo, que indultó a un buen novillo de Santiago Domecq de nombre Carcelero.
A Tomás Rufo le cupo en suerte un magnífico novillo, algo gacho, que embistió con bravura, humillación y largura. Desde el inicio, de rodillas, hubo toreo arrebatado aunque templado, enroscándoselo, llegando a codillear en el remate de faena, también de hinojos. Con los tendidos encendidos se levantó la petición de indulto, la cual fue concedida tras la negativa inicial del palco. Dos orejas y rabo simbólicos paseó el de Pepino.
Otro gran novillo de Santiago Domecq fue el lidiado en tercer lugar, un ejemplar que persiguió la muleta siempre con la cara abajo y que agradeció cuando David de Miranda tocó y condujo con sutileza. A la postre hubo premio tanto para el novillo (vuelta al ruedo) como para el torero (dos orejas).
El de Marco Pérez también fue un muy buen novillo, y el salmantino derrochó ganas en un trasteo abundante y ceñido que no levantó excesivo entusiasmo en los tendidos hasta el tramo final, con manoletinas de rodillas. Dos orejas y rabo.
Perera abrió plaza ante un novillo noble aunque desigual en sus acometidas, y que tuvo mayor profundidad por el pitón izquierdo, al igual que lo realizado por el extremeño, que paseó las dos orejas.
Daniel Luque anduvo sobrado frente a un utrero al que le faltó recorrido y ante el que sobresalió el torero inicio por trincherazos y trincherillas. Paseó un trofeo.
El novillero sin picadores local, Adrián Maroto, cortó dos orejas y rabo, en una faena de menos a más ante un novillo abanto.
Bargas (Toledo). Domingo, 1 de marzo de 2026. Festival. Novillos de Santiago Domecq, el 4º, Carcelero, fue indultado. Miguel Ángel Perera, dos orejas; Daniel Luque, oreja; David de Miranda, dos orejas; Tomás Rufo, dos orejas y rabo simbólicos; Marco Pérez, dos orejas y rabo; y el novillero Adrián Maroto,. Entrada: Tres cuartos.
