Sabedor de su generosidad, conocedor de su celestial arte, seguidor de su inconmensurable figura, por todo ello me atrevo a hacer público un deseo que no es sólo de quien firma esta columna, es de la inmensa mayoría de aficionados de esta bendita tierra que es Valencia: ajuste al menos una fecha para que con su nombre en los carteles ayude a vigorizar la otrora gran Feria de Julio. Serial al que su idolatrado José Gómez "Gallito", tenía en alta consideración, anunciándose si era menester todas las tardes de tan célebre abono.
Últimamente esta petición se le ha hecho a figuras que en cada momento tienen gran tirón en las taquillas, pero no siempre ha sido atendida. El miedo a que no se llenen por completo los tendidos ha sido excusa recurrente. Eso de una parte, pero no ha sido sólo ese el motivo por el que la Feria de Julio haya languidecido. Ha habido más insolidarios. Entre otros, el poco interés que los distintos ayuntamientos han tenido por potenciar el concepto feria, tan importante para conseguir corrientes de visitantes. Pero sobre todos los agravios, hay uno de gran importancia como ha sido ir limitando la concesión a los empresarios taurinos en favor de otros gestores de distintos espectáculos aprovechando la magnífica ubicación del coso de la calle de Xàtiva, olvidándose que el objetivo para el que fue creado fue para dar toros.
Esa restricción en el último pliego de concesión, redactado por el partido socialista, limitó la presencia de la empresa taurina a unos exiguos veinte días para organizar los abonos de Fallas, Julio y Octubre. Semejante dislate ha provocado, entre otros perjuicios, que los empresarios pierdan afección a la promoción que sólo encajaría si hubiera otras vías de ingresos. Por todo ello, admirado José Antonio Morante de la Puebla, también, y sobre todo, porque deseamos verle hacer el paseíllo en tan majestuoso coso, me permito pedirle que considere esta petición. Estamos seguros, porque Valencia siempre responde, que recogería una inmensa gratitud.

