La ganadería de Antonio López Gibaja ha incorporado recientemente un importante lote de ganado procedente de Garcigrande, propiedad de Justo Hernández. La operación incluye la adquisición de 60 vacas madres, cuidadosamente seleccionadas y con edades comprendidas entre los 5 y 10 años, junto a cinco sementales de contrastada calidad genética, y 15 añojas sin tentar. Se trata de animales con un alto valor genético, procedentes de una de las líneas más consolidadas y respetadas del panorama ganadero actual.
"Es una apuesta ilusionante por la excelencia. Incorporamos esta genética con la convicción de que marcará un antes y un después en nuestro proyecto ganadero", afirma el ganadero Antonio López Gibaja.
La llegada de estos animales supone una nueva etapa para la ganadería de López Gibaja en la que la selección, el criterio y la ilusión se unen para seguir construyendo un proyecto con identidad propia.


