U n día escribí que “Enrique Ponce es el sueño de Gallito”, y sigo en esa tesis. Si José Gómez “Gallito” viviera hoy sería un superdotado como el torero de Chiva. Poderoso, valiente, elegante, técnicamente perfecto y con un gusto exquisito. Todas esas condiciones ya las apuntaba Gallito con el toro de aquel entonces, y en la misma medida que ha evolucionado el toro de lidia, lo hubiera hecho el hijo de la "señá" Gabriela. Un amigo de cuya veracidad no tengo ningún motivo para dudar me dice que le oyó decir en un tentadero a Miguel Báez Espuny “Litri” lo siguiente: “Yo, lógicamente, no vi torear a Joselito pero es imposible que fuera mejor que Ponce”. Ahí queda eso.
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 1943
