Petro desafía a la justicia, por Paco Mora
Un grupo de varios policías entraron este lunes en la plaza de toros Santamaría de Bogotá, para expulsar a los novilleros que se encontraban entrenando en el mismo ruedo. Los policías, atendiendo una orden del alcalde de la ciudad colombiana, Gustavo Petro, obligaron a los toreros que se encontraban toreando de salón, a recoger sus capotes y muletas y desalojar las instalaciones acompañados por los propios policías.
Las imágenes pertenecen al Twitter del novillero Andrés Manrique, que se encontraba entrenando junto a sus compañeros en la Santamaría.
Una vez más, el alcalde de Bogotá vuelve a atentar contra la tauromaquia, justamente cuando hace escasos días que la Corte Constitucional de Colombia ratificaba la sentencia del pasado 2 de septiembre de 2014 que ordenaba el regreso de los toros a la capital colombiana tras la prohibición unilateral por parte del alcalde en 2012.
