Soplan vientos de esperanza en la ganadería de Cayetano Muñoz, una ganadería señera de los años 80 y 90 que, tras pasar un bache, ha vuelto a la senda de la regularidad. Y lo ha hecho con la apuesta por la sangre Guateles y sobre todo Torrealta, que llegó a sus manos de una manera inesperada pero que le está permitiendo al ganadero dar ese salto vital a las plazas de categoría como Sevilla, donde está anunciado en esta Feria de Abril y que va a suponer un gran examen para calibrar el nuevo esplendor de la divisa extremeña.
- “Estamos en un momento ascendente, llenos de ilusión y optimismo porque han salido toros de nota. Nuestra búsqueda es la regularidad y parece ser que con el paso de los años la estamos logrando”
- “Borja Prado vende la mitad de su ganadería a un poderoso empresario catalán al que le arrendamos unas fincas que finalmente no nos paga. Lo denunciamos y el juez nos adjudicó como pago la mitad de su ganadería”
- “El toro de Guateles es más bajo, más corto y le cuesta trabajo llegar a los 500 kilos; en cuanto a juego, destacaría su entrega y bravura incondicional”
- “Aunque hay gustos para todos, los toreros prefieren Torrealta porque desconocen al toro de Guateles, que sí conocían las figuras de hace 25 años”
- “Del bravo no se puede vivir, es imposible. Gracias al ganado manso y los cochinos de montanera, podemos mantener la ganadería brava”
Lea AQUÍ la entrevista completa en su Revista APLAUSOS Nº 1957
(Foto: Arjona)
