Poco a poco, y ya va siendo hora, la saga de fotógrafos que lleva la prestigiosa firma Arjona vuelve a ser reconocida. No hace muchos años recibieron el trofeo de la Tertulia Taurina Juan Belmonte, y ahora un club joven, taurino y con grandes ilusiones reconoce, con el premio Al Silencio, de nuevo a los Arjona. Este club, de reciente creación, no quiere caer en el tópico de premiar a toreros triunfadores, a ganaderías, a toros y demás fauna que ya de por sí son sucesivamente premiados por peñas y entidades. El premio Al Silencio reconoce a labores que sin alharacas promocionan la Fiesta, le dan categoría y sacian la sed taurina de los aficionados.
Desde el abuelo Arjona, ya fotógrafo, y tras el recordado Pepe, toma el testigo su hijo Agustín, su sobrino Joaquín y también Agustín jr. Con Agustín aprendí mucho de toros y de fotografía, él -ellos- es ante todo aficionado, sabe ver el toro y sabe, bendito don, cuándo hay que hacer click. Todo ello basado en la perfección que buscan. Recuerdo en los muchos reportajes de campo que compartí con Agustín dar vueltas y vueltas en el Land Rover hasta que al fin, el jodío toro, miraba a cámara y posaba.
Enhorabuena a los Arjona y enhorabuena al Club Taurino de Sevilla por saber premiar al silencio y hacer valer lo que nadie reconoce.

