Cuesta mucho decirle borrico a un toro y, sin embargo, se oye, se dice y se lee. Se lee más de lo que se oye. No se dice tampoco tanto. La expresión no es rara entre toreros y taurinos. Los ganaderos guardan por norma las formas. No hay norma sin excepción. Lo cierto es que, a falta de bravura y fiereza, se echa mano de imágenes por aproximación: el trote cochinero, el trote borriquero. Al toro propio se le atribuye el galope, el tranco, el paso.
Lea el artículo completo en su revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
Bravos, brutos, dulces
El diestro onubense, al que el equipo médico de Santander ha recomendado cuatro días de…
Importante tarde del onubense, que sufrió un traumatismo cervical tras jugársela sin fisuras siendo duramente…
Se analizó en profundidad la configuración de la feria, repasando los carteles, las principales apuestas…
Resultó lesionado el pasado 4 de julio en la plaza de Aire sur l’Adour y…
El diestro salmantino se encerrará el domingo 20 de septiembre con seis toros en el…
La corrida será lidiada esta tarde a partir de las 18:30 horas por una terna…