SECUENCIA FOTOGRÁFICA DEL PERCANCE
Ginés Marín no pudo salir a hombros del Coliseo. Fue trasladado al Hospital Caremeau de Nimes para ser atendido y ser sometido a pruebas radiológicas que descartaran, como así fue, lesiones tras la fuerte voltereta sufrida ante su primero de Juan Pedro Domecq cuando toreaba por bernadinas.
En la misma plaza, Marín fue atendido de una cornada en el escroto pero su voluntad por matar al segundo, propició que la intervención consistiese en una primera cura de apenas cuatro puntos de sutura. Una vez en el centro hospitalario, esa herida fue operada bajo anestesia epidural, aunque no reviste gravedad.
El novillero jerezano se encuentra ya en España, evoluciona favorablemente de la herido y, salvo complicaciones de última hora, podrá estar presente en su próximo combromiso el 28 de mayo en la plaza de toros de Córdoba.
