El espíritu creador de mi tierra se ha vuelto a poner en evidencia nacional. Valencia es una comunidad tan creativa como vital. La historia lo atestigua. La huerta, la naranja, la luz, la fiesta, el trabajo, tantas cosas y el amor al toro como elemento necesario. Sólo en mi provincia, o sea en Castellón, el toro es mucho más que una fiesta. Es una necesidad, una pasión, un estímulo, un sentimiento, una herencia secular.
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 1952
Acceda a la versión completa del contenido
Castellón marcó el camino
"Para la recuperación de la fractura me dijeron que de 4 a 6 semanas. Llevo…
De San Blas a San José, las primeras ferias de la temporada lucen diferentes y…
El cohete que advierte del inicio del encierro ha corrido a cargo de Tomás Páramo.…
Un coso al que regresaron los toros por todo lo alto tras varios años de…
La capital charra ha vuelto a rendir honores un año más al maestro con la…
Ambas localidades cierran sus tradicionales carteles de abril