Una corrida concurso de ganaderías es una fórmula. Mercantil, matemática, religiosa. Una idea, en el mejor sentido de la palabra, antigua. No tanto el concurso como la alternancia de hierros. No digamos encastes. Los concursos -o las corridas de ocho o seis hierros- son más antiguos que los encastes. Un concurso no es más que una concurrencia. Competencia, rivalidad, contraste, variedad. Eso gusta.
Lea el artículo completo en su revista APLAUSOS
Samuel Navalón fue prendido a la altura de la pierna por el sexto toro, que…
La vigesimotercera de San Isidro, en el objetivo de Javier Arroyo y el vídeo de…
El salmantino fue severamente volteado a la verónica en una fea cogida en la que…
La esperada cita del Corpus maestrante, con cambios en los toros
Tres orejas para el salmantino en tarde contundente y dos para Rejas. Ambos salieron en…
La Plaza de Toros de Las Ventas acogió el pasado viernes el inédito estreno en…