Son las cinco de la tarde y la corrida comienza a las seis. Los dos mendas llevan prisa. Un niño de siete u ocho años, de aspecto triste y vestido de harapos, con un perrito pequeño tan triste y esquelético como él echado a sus pies, extiende la mano pidiendo una limosna "por el amor de Dios". Ambos representan la viva imagen de la miseria. "Fíjate qué crueldad; mandan al niño a mendigar utilizando al pobre animal para dar lástima", le dice el más fornido de los viandantes al otro, mientras se integran en un grupo de vociferantes antitaurinos, con el tiempo justo para desplegar una pancarta que reza; "¡Toreros asesinos; ojalá os destrocen a cornadas los toros esta tarde".
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2029
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2029 para iPad
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2029 para Android
Acceda a la versión completa del contenido
El animalismo como pretexto
"Tanto Daniel Luque como Adolfo Martín lamentan profundamente que esta situación sanitaria impida hacer realidad…
La Feria de Nuestra Señora de la Consolación contará también con un espectáculo ecuestre y…
Los escolares del campamento de verano, coordinado por Francisco Ramos, comenzaron la jornada haciendo un…
Ambos cortaron una oreja cada uno por distintas vías. El sevillano por la rama del…
Las romas espadas se llevaron una triple puerta grande en el arranque de la Madeleine:…
Han sido más de 600 personas las que se han acercado a compartir esta acción…