No se trata del toro. Ni de la forma de torear. Ni de la afición deseada o del público necesario. Toro, toreo y público a la vez. Porque la evolución o el cambio o el paso hacia adelante del toreo, jamás se ha producido a lomos de una de estas patas. Apenas lo percibimos, pero estamos en un proceso de cambio del que saldrá la tauromaquia del futuro más próximo. A cada proceso de crisis económica, social, incluso política, el toreo dio un paso hacia adelante en su rica evolución. Una evolución casi inteligente, que se produce bajo una premisa: adecuarse a los gustos y demandas de los públicos y, no menos importante, a las sociedades en las que le ha tocado vivir. La evolución del toreo ha sido, sobre todo, su supervivencia.
Lea el artículo completo en su Revista APLAUSOS
"Tanto Daniel Luque como Adolfo Martín lamentan profundamente que esta situación sanitaria impida hacer realidad…
La Feria de Nuestra Señora de la Consolación contará también con un espectáculo ecuestre y…
Los escolares del campamento de verano, coordinado por Francisco Ramos, comenzaron la jornada haciendo un…
Ambos cortaron una oreja cada uno por distintas vías. El sevillano por la rama del…
Las romas espadas se llevaron una triple puerta grande en el arranque de la Madeleine:…
Han sido más de 600 personas las que se han acercado a compartir esta acción…