Aquí no hay milagros. Aquí o se ha sembrado o no hay cosecha. Se ha sembrado, se ha cuidado, se ha regado, te has dejado los riñones en sentar unas bases de seriedad, con el toro como cimiento, o no hay cosecha. A esta feria de Albacete, a la que vengo hace un montón de años, a la que guardo fidelidad porque soy consciente de su importancia, se le ha tachado tantas veces de un pecado que más bien era una virtud. Que siendo una plaza de segunda, administrativamente, el público exigiera y se lidiara aquí un toro más cercano a plaza de primera que de segunda.
Pero era el toro que pedía y gustaba a la afición. Una afición fiel de la capital y de toda la provincia. Y muchos taurinos rechinaban los dientes porque encima la comparación con Murcia dolía más. En Murcia el toro era la mitad y el billete el doble; y en Albacete el toro era el doble y el dinero la mitad.
Lea el artículo completo en su Revista APLAUSOS
El valenciano ha sido uno de los nombres propios de la recién terminada temporada 2026…
Solo Perú vive un estado de euforia y crecimiento bajo los efectos de Roca Rey
Isabel Donet glosó la figura de su amigo y compañero tantos años, y director de…
El diestro castellonense anuncia que vuelve a torear siete años después de cortarse la coleta…
La Unión de Abonados de Madrid rinde un emotivo homenaje al torero gaditano en la…
Según informa El Mundo, el programa electoral de los populares incluye la restitución del galardón…