La cornada en el cuarto a Morante de la Puebla, que paseó una oreja con fuerte petición de la segunda en su primero, marcó un festejo en el que un soberbio Borja Jiménez, a hombros tras cortar dos orejas, volvió a brindar una tarde superlativa. La espada le alejó una vez más de la Puerta del Príncipe que tenía entre las manos. El emocionante cartelazo del lunes de feria en Sevilla, en el objetivo de Arjona.
