Mi casa. Salgo. Una vecina con dos perros. Doy los buenos días con educación. A los perros, también. Se me acercan y me huelen los tobillos. Los perros, no la vecina. Una sé que es hembra. El otro, más chico, mira atravesado y puede que sea macho, aunque no tiene lo de macho. Se lo habrán quitado. Cedo el paso con un gesto de mano y brazo por delante a la vecina, a la perra y a lo otro. Van sin correa. Los tres. Bajan la escalera hacia la puerta de salida. La perra huele un no sé qué en el suelo y la vecina parla con el portero. Pasan unos segundos. Tengo prisa, ¿les importa? Me miran como se mira a uno del ISIS.
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2112
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2112 para iPad
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2112 para Android
El recortador Jonathan Estébanez “El Peta” ha sido herido de gravedad en el concurso de…
"Para la recuperación de la fractura me dijeron que de 4 a 6 semanas. Llevo…
De San Blas a San José, las primeras ferias de la temporada lucen diferentes y…
El cohete que advierte del inicio del encierro ha corrido a cargo de Tomás Páramo.…
Un coso al que regresaron los toros por todo lo alto tras varios años de…
La capital charra ha vuelto a rendir honores un año más al maestro con la…