No podía arrancar mejor la temporada. Diego Ventura no da tregua ni margen de confianza y se distancia de todo el toreo a caballo en este despegue de temporada. Cuatro orejas en Sevilla y Puerta del Príncipe es un aviso a navegantes para este año. El torero de La Puebla del Río dio toda una lección de pureza, templanza y ortodoxia del toreo a caballo y puso de acuerdo a todos. Comienza una nueva estapa de este rejoneador, que consumado ya en la cima, adentra en los secretos de un toreo más reposado. Le acompaña una cuadra de grandes estrellas, donde combina la experiencia de los consolidados “Orobroy”, “Nazarí”, “Morante” o “Califa”, con la espontaneidad de los jóvenes “Revuelo” o “Triana”. Diego Ventura despega con fuerza para sobrevolar con altura en un viaje donde la próxima parada es Madrid. Cuidado.
“El año pasado maté toros de encaste Domecq y Santa Coloma y no valieron. El problema es que las corridas buenas de estos hierros se lidian a pie”
“Tengo una cuadra muy extensa y caballos para todo tipo de toros, especializados en diferentes suertes y cada uno interpreta el toreo de una manera distinta”
“Estoy contento por lograr ese triplete de Madrid, que es una plaza fundamental para mí, la que me ha puesto en figura y la que me lo ha dado todo”
“Ahora es cuando toreo mucho más asentado, más puro, más relajado, más despacio... Uno ya no va con esa presión de antes para lograr más contratos”
“Siempre voy a tener esa espectacularidad porque tengo algo que conecta con la gente, pero antes, voy muy de frente y arriesgo con mucha pureza y verdad”
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El genio, desde la cima
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