Justo el día en que la Feria de Abril en Sevilla cambiaba de signo, dejaba a un lado la clave torista para adentrarse en el concepto torerista, puro debate ideológico-taurino, en realidad teoría, pura carnaza de tertulia, porque sin toro no hay toreo pero sin torero no vamos más lejos, llegó El Juli, en realidad Don Julián, se recargó de inspiración, enfrió la cabeza, encendió el corazón, sintió que había llegado su día y se estableció, ahora sí, en lo más alto del toreo.
Lea el artículo completo en su revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
Y Don Julián trazó una raya
En un hecho sin precedentes, el genio sevillano estará presente en todas las corridas de…
El doctor González Masegosa, que dirige su recuperación, ha diagnosticado la lesión por los fuertes…
El torero francés fue prendido por el quinto toro de la tarde en el tramo…
El sevillano corta una oreja de cada toro y abre la puerta grande
En el cartel de esta tarde se han anunciado Uceda Leal, Clemente y Pablo Aguado…
La terna se estrella en una corrida de escasas opciones en la que Clemente realiza…