Ha sido el de hogaño un San Fermín raro. Entre la roja, el sonido zulú de las vuvucelas, el cabezazo de Puyol, el golazo de Iniesta y los cinco de Villa-que maravilla, suerte hemos tenido los aficionados al arte de Cúchares de los dos semanarios taurinos y de Manolo Molés y sus retransmisiones en el Plus. Sin ellos no habríamos leído ni visto, durante la semana sanferminera, más que cosas de la pelota. Esa pelota que rueda y rueda hasta extremos alienantes y agobiadores. Se ha hablado de fútbol en los consejos de administración, en los plenos municipales, en las sacristías y ¡válgame el cielo! hasta en los patios de caballos y en los callejones de las plazas de toros.
Lea el artículo completo en su revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
El San Fermín de las vuvucelas
"Para la recuperación de la fractura me dijeron que de 4 a 6 semanas. Llevo…
De San Blas a San José, las primeras ferias de la temporada lucen diferentes y…
El cohete que advierte del inicio del encierro ha corrido a cargo de Tomás Páramo.…
Un coso al que regresaron los toros por todo lo alto tras varios años de…
La capital charra ha vuelto a rendir honores un año más al maestro con la…
Ambas localidades cierran sus tradicionales carteles de abril