Categorías: NoticiasOpinión

El sexo de los ángeles

El protagonista por antonomasia de la tauromaquia es el toro. Eso no admite discusión. Sin toro no hay ganadero, ni torero, ni empresario ni público. Y por tanto sobran las plazas de toros, la banda de música, el torilero y hasta el que toca la trompeta. Esa es una verdad de Perogrullo. Y aquí todo el mundo echa su cuarto a espadas creyendo -o haciendo como que se lo cree- que ha inventado el “ungüento canutillo” para salvar a la Fiesta de la debacle a que la ha condenado el maldito Covid-19. Y la verdad es que todo suena como las palabras de aquel cura que oye en confesión a un fulano que ha matado a su padre y a su madre: “Hijo mío, hay que ser bueno”. Y después la señal de la cruz un Padre Nuestro y tres Ave Marías y a vivir que son dos días...

Que el tal Rodríguez Uribes no tiene intención de mover un pelo a favor de que la Fiesta Brava recupere el tono, aunque solo sea con la fuerza suficiente para sobrevivir al desastre a que está abocada por causa de la pandemia, está más que cantado. Basta con oírle para percatarse de que le importa la fiesta de los toros tanto como a mí las tribulaciones de San Apapucio Obispo Patrón de los betuneros, como se les llamaba en mi primera juventud a los limpiabotas. Oficio desaparecido por cierto. Amor que comparte -Uribes digo- con el Gobierno que actualmente nos acongoja y nos conduce directamente al despeñadero.

Si esperamos que Rodríguez Uribes encuentre, o busque siquiera, solución al problema ganadero del campo bravo nos convertiremos en estatuas de sal. Al Gobierno de Sánchez-Iglesias le preocupa la Fiesta tanto como a usted y a mí, querido lector, el sexo de los ángeles

Aquí solo Ricardo Gallardo ha abierto la boca para anunciar el evangelio de la triste y ruinosa realidad que vive el campo bravo, que no es otra que el desastre que significa el éxodo hacia el matadero que les espera a los toros que debían lidiarse este año. Los demás se limitan a susurrar sus desventuras ante el Muro de las Lamentaciones, a la espera de lo que hagan las autoridades gubernamentales con competencia en la conservación de una especie animal autóctona, cuya desaparición desertizaría muchos kilómetros de campo productivo. Cuando deberían estar reuniéndose para elaborar planes eficaces de salvación de una riqueza ganadera que da trabajo y “modus vivendi” a muchos miles de personas. Y tratando de sensibilizar al ministerio correspondiente sobre el que es sin duda uno de los grandes problemas, dimanantes de la falta de acierto y compromiso de las autoridades que manejan la crisis del Covid-19 con la cabeza metida debajo del ala como los avestruces.

Porque si esperamos que Rodríguez Uribes encuentre, o busque siquiera, solución al problema ganadero del campo bravo español nos convertiremos en estatuas de sal. Al Gobierno socio-comunista Sánchez-Iglesias le preocupa la fiesta de los toros tanto como a usted y a mí, querido lector, el sexo de los ángeles.

Acceda a la versión completa del contenido

El sexo de los ángeles

Paco Mora

Entradas recientes

Cuatro tardes de Morante, base de una feria de lujo en El Puerto de Santa María

En un hecho sin precedentes, el genio sevillano estará presente en todas las corridas de…

13 horas hace

Paco Ureña, fractura de sacro tras su percance en Madrid

El doctor González Masegosa, que dirige su recuperación, ha diagnosticado la lesión por los fuertes…

13 horas hace

Clemente, solo una luxación de codo tras una aparatosa cogida en Madrid

El torero francés fue prendido por el quinto toro de la tarde en el tramo…

13 horas hace

Juan Ortega encuentra el duende en Granada

El sevillano corta una oreja de cada toro y abre la puerta grande

15 horas hace

Otro ambientazo en Las Ventas y el decimosexto "No hay billetes"

En el cartel de esta tarde se han anunciado Uceda Leal, Clemente y Pablo Aguado…

15 horas hace

Un duro examen de Juan Pedro Domecq en Madrid

La terna se estrella en una corrida de escasas opciones en la que Clemente realiza…

16 horas hace