Era la última corrida de su gran año y fiel a su filosofía de siempre, Sebastián Castella dictó un torero brindis a los hombres de su cuadrilla en la quinta de la Feria de El Pilar de Zaragoza. El diestro francés ordenó a todo su equipo a salir al ruedo para pronunciar unas sentidas palabras como colofón a un año brillante en el que acarició el cielo de Madrid y de Sevilla. De bien nacidos es ser agradecido. Como se dice en Francia, chapeau!
De San Blas a San José, las primeras ferias de la temporada lucen diferentes y…
El cohete que advierte del inicio del encierro ha corrido a cargo de Tomás Páramo.…
Un coso al que regresaron los toros por todo lo alto tras varios años de…
La capital charra ha vuelto a rendir honores un año más al maestro con la…
Ambas localidades cierran sus tradicionales carteles de abril
Harán el paseíllo los tres matadores de toros que tiene Navarra, los tres ‘javieres’: Javier…