Guillermo Hermoso de Mendoza ha sido noticia este invierno por una inflamación en el cerebro que preocupó mucho a la afición. Hasta doce días pasó en el hospital tras diagnosticarse la meningoencefalitis que le afectó al equilibrio, el habla y un dolor de cabeza que le incapacitaba. Doce largos días hospitalizado en México que le han obligado a tener una rehabilitación específica: "Perdí mucha musculatura y cuatro kilos, después del hospital fueron quince días de ejercicio suave hasta poder volver a montar a caballo", declara el rejoneador navarro en una amplia entrevista que saldrá en el número de enero en Aplausos.
Después de la temporada española, el rejoneador estellés hizo un viaje a Lituania: "Allí me picó una garrapata, me sentía raro y me mandaron unos antibióticos pero después fui a peor, con muchos dolores, fue cuando se detectó la inflamación. Nos asustamos porque podía dejar secuelas pero gracias a Dios me encuentro muy bien".
Guillermo Hermoso de Mendoza reapareció el pasado día de Navidad en la localidad de San Juan del Río, donde cortó una oreja, tras un "proceso largo y lleno de muchos contratiempos; es la primera vez que me ha tocado estar enfermo por una situación tan complicada".
"La enfermedad ha sido una prueba de vida, ha sido una enseñanza para valorar los momentos en los que estás bien, para valorar y disfrutar de la profesión, de la familia, de los amigos... cuando decimos con cierta ligereza que lo primero es la salud lo decimos sin sentirlo de verdad", apunta.
El rejoneador recuerda que el 1 de noviembre viajaba a México y el día de antes "me hice unas pruebas en Pamplona en las que me recetaron antibióticos porque me dolía la cabeza. Aun así, empecé la temporada en San Luis Potosí, después regresé a España tras el fallecimiento de mi abuelo y al volver a México los síntomas ya no solo eran el dolor de cabeza, también tenía fiebre y vómitos. Fui de nuevo al hospital, a San Miguel, el 13 de noviembre ya que el 14 toreaba en Txacala. Hablé con el ganadero de Rancho Seco, que me recomendó ir a México, donde ya me detectaron la encefalitis".
Tras su reaparición hace cuarenta y ocho horas, Guillermo Hermoso de Mendoza ha retomado la actividad, que continuará cerrando el año el día 31 toreando en San Miguel de Allende y comenzando 2026 haciendo el paseíllo el día de Año Nuevo en Mérida. "Recuperar la normalidad está siendo un proceso, lo que he pasado ha sido grave pero ya se va quedando un poco atrás. La reaparición supuso acercarme a la normalidad, volver a sentir la emoción y volver a disfrutar de los caballos", concluye.

