Que en este San Isidro, que ya ha entrado en su último tramo, está ocurriendo algo distinto es innegable. Las cosas no han discurrido por los cauces acostumbrados. De entrada, un público que comenzó como en estado de cabreo, ha acabado entrando por los cauces del sentimiento, dejándose llevar por las emociones de faenas realizadas por toreros para los que el toreo no es el sota, caballo y rey encorsetado en la norma que en ocasiones acaba matando el arte. Ahí está la tarde de Ferrera. Pero es que antes ya habían apuntado en esa dirección la naturalidad, el temple y la cadencia de Pablo Aguado. Es cierto que también se han producido actuaciones en las que el “caja o faja” se impuso al sentimiento, pero tengo para mí que esta Feria de San Isidro en Las Ventas está apuntando hacia la resurrección del toreo como un sentimiento del alma por encima del romance de valentía.
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2176
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2176 para iPad
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2176 para Android
Acceda a la versión completa del contenido
Hay que quitarle el corsé al toreo
El ganadero se sintió indispuesto mientras se encontraba recuperando las últimas reses perdidas en Gátova,…
Morante de la Puebla, Juan Ortega y Víctor Hernández, protagonistas de la quinta de abono;…
La figura peruana ha sido galardonada con la Gran Cruz de la Orden al Mérito…
Entre los profesionales se pudo ver a Raúl Gracia "El Tato", Jorge Isiegas, Paul Abadía…
En el auto hecho público esta mañana, el TSJ de Aragón acuerda estimar la medida…
El diestro onubense, al que el equipo médico de Santander ha recomendado cuatro días de…