La Pincelada

Impactante Castella

José Luis Benlloch
viernes 21 de mayo de 2010

Impactante Castella en Madrid. No ha cortado orejas me dirán. Pues bueno. O malo. Bueno, en realidad no importa. La realidad de Castella en Las Ventas este año está muy por encima de las orejas. Muy por encima de los toros. Por encima de las circunstancias. De los intransigentes…

Impactante Castella en Madrid. No ha cortado orejas me dirán. Pues bueno. O malo.

Bueno, en realidad no importa. La realidad de Castella en Las Ventas este año está muy por encima de las orejas. Muy por encima de los toros. Por encima de las circunstancias. De los intransigentes. De los sabios ilustrados, ya saben, gente con media hora de cossío y tres noches de tertulia que se pone farruca y vociferante. ¡Venga esas palmas de tango! Sin la bronca no se sienten, en realidad sin bronca no son nadie. O eso piensan. ¡Venga esas palmas, pues!… Y ese bocinazo ¡Eheeeee, oiga…! A mí no me engañan, piensan, yo como los del 7. Y el viejo prestigio del 7 lo están malbaratando. En ese ambiente se puede escuchar cualquier cosa. ¡Miau, miau! le gritan a un toro de quinientos cincuenta kilos y dos pitones si promete embestir. Dan ganas de contestarles ¡Miau!… Eso, ¡miau!. Lo que hay que oír. ¡Y lo que hay que leer!…

Le pasaban los pitones por los muslos, lo miraba amenazante, le pespunteaba el toro del Puerto la seda de la taleguilla a Castella, se resistía el toro/torazo a seguir la muleta hasta el final, venía alegre y no se iba, ¡bravo, bravo! decían, le tiraba un gañafón al pecho y le afeaban la colocación o la distancia o lo ignoraban. ¡Uf!.. ¡cómo está el toreo! Ese no es mi Madrid, aquel Madrid duro y sabio, intransigente con los birlongos y comprensivo con la gente de corazón, sí, aquel Madrid que aunque fueses figura si te ponías tú se ponía él. ¡Y cómo se ponía!. Este año no lo veo en ese son. Ni de coña. A fuerza de ser sincero decir que la enfermedad viene de tiempo. Aquellos barros y aquellos pastores trajeron… Y lo que les digo de Castella sirve para Juli. El gasto que ha hecho esa pareja vale un potosí. Yo espero y deseo que se lo recompensen. Sería de ley. Las orejas se las pueden guardar pero el reconocimiento a la pareja no se puede obviar. Ese Castella es ejemplo de vergüenza torera. El hombre de valor frío y la mirada de acero. Impactante.

Posdata.- Si ovacionan a los morenosilva, si los ponen de bravos y hasta lo firman, puedes esperar cualquier cosa. Si no les dedicaron una sola ovación a los del Puerto cuando pisaban la arena, malo.

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