SALAMANCA

López Chaves: “Pocas cosas se ajustan más a la definición de cultura que la tauromaquia"

Redacción APLAUSOS
viernes 12 de junio de 2020

Domingo López Chaves ha intervenido leyendo un manifiesto en el acto reivindicativo organizado por Salamanca es Tauromaquia en la Plaza Mayor de la capital salmantina. El discurso íntegro es el siguiente:

"Buenas noches Salamanca, maestros, amigos:

Según el diccionario de la rae en su segunda acepción dice que “la cultura es el conjunto de ideas, tradiciones y costumbres que caracterizan a un pueblo”. Creo que pocas cosas se ajustan tanto a esta definición como lo hace la tauromaquia, quien quiera negar esto negará evidentemente: la definición de academia. Y pocos pueblos se adecuan más a ambas, la cultura y la tauromaquia, como lo hace el nuestro.

Queridos salmantinos, orgullosos españoles, nos obligan a manifestarnos en nuestra defensa y a hablar de cosas que no son la prioridad de la tauromaquia.

Hablar de democracia, quien no nos respeta, cuando pocas cosas hay más democráticas que lo que pasa en una plaza de toros, donde todo el mundo y todas las ideas tiene el mismo valor y la misma posibilidad de existir.

De cultura, mencionando constantemente a grandes personalidades de todos los artes pasionales del toro y nuestro aval formal que es una ILP (la primera de carácter cultural, si no me equivoco) con 600 mil firmas de nuestra gente, de la gente del pueblo.

No hace hablar de política, cuando no entienden que la tauromaquia está por encima de ellos... con bulas papales, resistiendo una guerra en que pocos espectáculos de masas resistieron en esa negra época, con la inauguración de Las Ventas de Madrid en plena República como demuestra la bandera que lucía su cartel anunciador, por poner ejemplos de miles que hay.

O nos hacer hablar de economía, con los puestos de trabajo por los que ahora luchamos y la riqueza que genera el segundo espectáculo de masas de este país, aún olvidado y maltratado por la administración de la que dependemos.

Eso es importante sí, pero no tanto como el alma real que tiene. La Tauromaquia es un sentimiento, una forma de vida, nuestra forma de vida, con unos valores que se parecen mucho a los que nos inculcaron nuestros padres y abuelos, gente de bien, de los que muchos guardáis vuestro primer recuerdo taurino agarrados de su mano. Esos abuelos que ahora nos quieren convencer que valen menos... y yo me niego.

Respeto, trabajo, sacrificio, superación… Con todo esto tenemos una gran deuda. Con la huella cultural y educativa que hemos recibido y de la que tenemos responsabilidad de cuidar como herencia legítima y tesoro para nuestro hijos y nietos.

Yo he vivido en estos valores y no me perdonaría defraudar a mis hijos robándoles esa herencia de la que todos somos guardianes, profesionales y aficionados. ¡Todos! Quiero que mis hijos puedan emocionarse viendo un toro bravo fundido con un torero y aprender la pasión de esos valores que estoy seguro que les ayudarán en su camino.

He ofrecido muchas veces mi vida con la ayuda de Dios y lo seguiré haciendo por encima de la demagogia impuesta, de los que por ejemplo tienen una mascota castrada por comodidad en una pequeña vivienda por pura satisfacción afectiva y niega trescientos años de selección genética en la mágica personalidad del toro bravo.

Seguiremos ofreciendo nuestra vida porque unidos vamos a defender y hacer entender esta sublime expresión de arte y cultura de nuestro pueblo donde es cierto que la sangre es de verdad y la muerte también... Me gustaría preguntar a nuestro gobierno de ideas absolutas y autoritarias por cuántas cosas estarían dispuestos a ofrecer sus vidas. No una vez, ni dos; sino cada vez que hagan su trabajo, cada vez que se sienten en sus cómodas sillas desde donde nos quieren negar, si pudieran morir cada día que lo hicieran. ¿Cuántos irían? ¿Cuántas veces? Quizá así entenderían algo. Nosotros, los toreros, lo hacemos.

Solo quiero que sepan que mientras un toro bravo siga embistiendo y un hombre sea capaz de enfrentarse a él honestamente... habrá alguien que se emocione y quiera verlo.

¡Salamanca es Tauromaquia!

¡España es Tauromaquia!"