El quinto de la tarde no mostró grandes esperanzas con el capote. Luque lo recibió a pies juntos, sin ceder terreno. Jugando los brazos con ritmo. David de Miranda intentó unas gaoneras de mucho peligro, se quedó por debajo el toro. Luque tiró de raza para responderle por chicuelinas, pese a las condiciones del toro. Brindó al público. Empezó la faena sometiendo al toro sin perder la suavidad. Dos trincherazos indicaron el camino al toro para que descolgara. Fue sobándolo en una faena meritoria, de no aburrirse. Dándole sus tiempos y exigiéndole por abajo. El toro sacó fondo gracias al buen trato del sevillano. Estocada en lo alto. Saludos tras petición y aviso.
El segundo de Vellosino fue muy protestado al perder varias veces las manos, especialmente después de su paso por el capote. Daniel Luque no pudo lucirse con el capote, el toro estaba muy agarrado al piso. En la muleta quiso darle ritmo atacándole y logró naturales extraordinarios. La clave de la faena estuvo en ese punto de atacar sin que se cayera. Acabó deslucido en el tramo final de la faena. Estocada.
El primero tuvo muy buenas hechuras y cierto buen aire en el capote de Sebastián Castella. En la muleta perdió las manos en repetidas ocasiones. El francés con buen criterio abrevió para no enfadar más al público. Media estocada en el hoyo de las agujas. Silencio. El cuarto tenía muy poco cuello. Una mole de 580 kilos que enseñaba las palas. Se frenó en el capote de Castella y empujó después en el caballo de Manuel José Bernal, que midió más el castigo que su compañero de cuadrilla. En la muleta resultó un toro soso. El francés firmó una faena demasiado larga, sin brillo alguno. Estocada tras pinchazo.
El tercero de la tarde estaba estrechón. Un toro sin remate en todos los aspectos. David de Miranda lo recibió entre recriminaciones de ‘miau’ por parte del sector más maleducado. El toro no se definió en los primeros tercios. Brindó al público entre protestas antes de un inicio arriesgado por estatuarios. La faena no cogió vuelo por el poco celo del toro. Estocada desprendida de efecto inmediato.
Cerró la tarde un toro muy alto que no mejoró el resultado de la tarde. Corpulento, altote, con la cara colocada. David de Miranda quiso torearlo con el capote pero el toro resultón suelto de salida. En la muleta fue un toro sin recorrido ni fondo. El onubense lo intentó por todos los medios. La estocada cayó baja. Silencio.
Madrid. Jueves 14 de mayo de 2026. Toros de Vellosino, que sustituyeron a los de El Parralejo, nobles pero de escasa fortaleza. Sebastián Castella, silencio y silencio tras dos avisos; Daniel Luque, ovación con saludos y ovación con saludos tras petición y aviso; y David de Miranda, silencio y silencio. Entrada: Lleno.
