Categorías: Noticias

Mansada de Saltillo en Madrid

FOTOS DE JULIÁN LÓPEZ DEL FESTEJO

VÍDEO RESUMEN DEL FESTEJO

LA OPINIÓN DE PACO MORA: “Un espectáculo lamentable”

Fotos: JULIÁN LÓPEZ

El cuarto capítulo del festejo celebrado este martes en Madrid fue un espectáculo impropio de la Feria de San Isidro. Con síntomas de ilidiable desde el minuto uno, "Cazarrata", que así se llamaba el saltillo, fue un animal de comportamiento decimonónico. Ponerse delante fue prácticamente imposible. Desde la primera embestida -por llamarla de alguna forma- fue directo al pecho de Sánchez Vara. A partir de ahí, arreones de mansedumbre sin cesar. Siempre sin estar pendiente del objeto, con la mirada perdida. Imposible picarlo, yéndose al cuello del caballo y protestando sin dejarse meter las cuerdas. El presidente, de forma acertada, lo condenó a banderillas negras. Raúl Ramírez, tercero de la cuadrilla, anduvo habilidoso y clavó cuatro palos. Salvó el último tercio Sánchez Vara con sabiduría y oficio. El animal no atendía ni al toque ni al engaño y, ante tal tesitura, el alcarreño cogió la espada y, con la brevedad y pericia propia de un torero puesto, metió la espada con habilidad. Episodio deleznable. Bronca en el arrastre al animal y palmas para Sánchez Vara.

Deslucido, sin raza, sin clase, con la cara alta, manseando y marcando mucho sus querencias desde su salida al ruedo... Así fue el primero, que no dio ninguna opción de lucimiento a Sánchez Vara. El alcarreño, percatado de la mala condición del animal, optó por ni siquiera banderillear. El triunfo era imposible. Faena intrascendente. Mató de forma habilidosa. Silencio.

Manseó durante los primeros tercios y también durante la faena de muleta el segundo. Quizá tuvo el animal un punto más de recorrido por el lado izquierdo, pero siempre sin humillar y reponiendo. Faena decorosa de Alberto Aguilar, firme, en la que logró algún muletazo suelto de buena factura y no se guardó nada. Falló al matar. Silencio tras dos avisos.

El quinto no humilló nunca. En los primeros tercios manseó, escupiéndose de los caballos. Se movió el de Saltillo, pero lo hizo descompuesto, con la cara por las nubes y marcando mucho su tendencia a meterse por dentro. Tremendamente exigente el astado. Alberto Aguilar anduvo listo con la muleta y, a la vez, muy valiente y decidido. Se puso de verdad y supo aprovechar la movilidad para ligarle las tandas. Le dio las ventajas al toro, dejó que pasara a su aire y, así, sacó dos tandas diestras que tuvieron importancia. Falló con la espada. Ovación con saludos.

El tercero fue una verdadera prenda: manso, pegando arreones, llevando la cara alta, pendiente de todo menos de los engaños, apretando para adentro, con sentido y complicado. No renunció Venegas a pesar de que el toro no quería pelea, pues huía siempre a tablas. Buen oficio del jienense teniendo en cuenta lo poco que torea. Hubo muletazos sueltos estimables por el pitón izquierdo. Se puso muy difícil para entrarle a matar, echando la cara arriba en cada embroque. Dejó una estocada corta e intentó descabellar, pero era imposible porque el toro no descolgaba. Sonaron los dos avisos, cogió de nuevo la espada y dejó una estocada entera algo tendida. Cuando se disponía a descabellar de nuevo, sonó el tercer aviso. Decoroso a pesar de todo Venegas, que recogió desde el callejón la cariñosa ovación que le dispensó el público.

Cerró plaza un toro deslucido, complicado, con la cara alta y que no se desentonó con el resto de la corrida, quedándose corto, reponiendo, sin ninguna voluntad de embestir. Al igual que en su otro turno, Venegas intentó justificarse. Pero fue imposible. La corrida no valió para nada. Ni siquiera para jugarse la vida. Toda de muy difícil lidia.

Madrid, martes 31 de mayo de 2016. Toros de Saltillo. Bien presentados dentro de su encaste. Complicados, mansos, huidizos, deslucidos y desarrollando sentido. El 4º, de muy difícil lidia. Sánchez Vara, silencio y palmas; Alberto Aguilar, silencio tras dos avisos y ovación con saludos; José Carlos Venegas, ovación tras tres avisos y silencio. Entrada: Tres cuartos. David Adalid saludó tras parear a los toros tercero y sexto.

Acceda a la versión completa del contenido

Mansada de Saltillo en Madrid

Íñigo Crespo

Entradas recientes

Víctor y Clovis, con tres y dos orejas, triunfan en Mauguio

El trofeo de la novillada de la Romería, que tenía un acento cien por cien…

9 horas hace

A hombros Tomás González tras una notable tarde en Fuentes de León

Dos orejas para el novillero aragonés que destacó por su clasicismo frente a una buena…

9 horas hace

Pleno de figuras para las dos corridas en Palma de Mallorca este verano

Morante, Roca Rey, Castella, Manzanares, Talavante y Diego Ventura se darán cita en el Coliseo…

10 horas hace

Explosiva tarde de "No hay billetes" en Granada: triunfo de El Fandi y Aguado, y torería de Morante

Granadino y sevillano compartieron salida a hombros en una tarde que acabó el papel después…

11 horas hace

Decimoséptimo "No hay billetes" en un San Isidro para el recuerdo

Los toros de Victorino Martín junto a la terna formada por Morenito de Aranda, Fernando Adrián…

12 horas hace

La sinceridad de Román abre la puerta grande en Las Ventas ante un bravo victorino

El valenciano desoreja con rotundidad al encastado "Gallarete" al que, además, receta una gran estocada…

12 horas hace