De cerrar tradicionalmente la Feria de San Fermín, Miura pasó a lidiar en la penúltima de abono. Un festejo de más de tres horas de duración en el que abrió plaza el único toro cinqueño de la miurada, alto, amplio de sienes y largo, al que Manuel Escribano recibió a portagayola pisando el acelerador desde el minuto cero. Metió los riñones en el primer encuentro con el caballo pero salió suelto el de Miura. Lo señalaron en la segunda vara, saliendo suelto también por segunda vez, manseando. Marcó querencia a toriles el toro y Escribano y Colombo compartieron un buen tercio de banderillas poniendo al público en pie, destacando especialmente el último par al violín del sevillano. En el centro del ruedo comenzó la faena Escribano sobre la derecha sin apretarlo, con buen criterio pero cuando lo sometió en la tanda siguiente se fue parando. Le perdió pasos sin obligarlo y Escribano supo sacar muletazos con limpieza y temple -ya de uno en uno- a un miura noble y de medidas arrancadas en una labor impecable. Arrimón final con valentía en una faena de inteligencia que remató por ajustadas manoletinas y estocada trasera y algo caída. Mayoritaria petición de oreja -tardía-, que paseó el sevillano.
A portagayola se fue nuevamente Escribano a recibir al cuarto, otro miura alto, largo y muy ofensivo, que fue noble de salida. Galleó por chicuelinas el sevillano. Cumplió el toro en el primer puyazo y le dio Escribano todas las ventajas dejándolo en el centro del ruedo en el segundo, arrancándose con prontitud aunque sin emplearse luego. Protagonizó un buen tercio de banderillas el hispalense, destacando el apretado último al quiebro, con hasta cuatro pares. Al hilo de las tablas y con una mano apoyado en ellas, inició la faena por alto, en un torero comienzo para luego sacarlo a los medios dándole tiempos con acierto. De mejor embroque que final, fue exigente y complicado por el pitón izquierdo pero Escribano se movió como pez en el agua, con asentamiento y firmeza extrayendo muletazos de uno en uno con enorme mérito. Media estocada muy tendida y trasera de rápido efecto que desató la petición de oreja, que sin embargo, el palco esta vez no quiso conceder. Vuelta al ruedo tras aviso y la citada petición.
Hizo presencia en el ruedo Colombo con un capote de apoyo a sus paisanos afectados por los dos horribles terremotos, con el lema "Fuerza Venezuela". Con él saludó al agalgado tercero, más amplio y ofensivo de sienes, alto y largo, que echó las manos por delante en el recibo a pies juntos. Sin emplearse en varas. Quite por navarras de Colombo, que compartió tercio de banderillas con Escribano. Un meritorio par por dentro de Colombo. Se partió por la mazorca el pitón izquierdo el de Miura en un derrote contra un burladero, sin que llegara a desprenderse. Toro pronto y noble pero sin embroque y que salía con la cara por arriba al final del muletazo, con sosería. Oficio de Colombo en una labor larga y de alardes que finalizó de una estocada baja y trasera de efecto fulminante y espectacular muerte que desató la petición tras aviso de oreja, que fue concedida.
Humilló en el capote de Colombo el grandón sexto, que cerraba más la cara. Se empleó en el peto. Variado Colombo en el quite, por lopecinas y rematando con una serpertina. Derrochó sus facultades en banderillas el venezolano, cerrando con un buen par al violín con un guiño a las peñas lanzando una txapela. Sentado en el estribo empezó la faena ante el mejor miura del encierro, repitiendo y humillando en la muleta. Labor de contenido abrochada con pases de pecho rodilla en tierra. Estocada corta antes de que el toro se amorcillara, sonando dos avisos, perdiendo la oreja que le podría haber abierto la puerta grande.
De mucha romana, enorme alzada y el de más peso del encierro, el segundo mostró buena condición en el saludo a la verónica de Pepe Moral y cumplió en el tercio de varas, arrancándose también con prontitud. Esperó en banderillas, poniendo en apuros a los subalternos. Hubo un buen par de Óscar Reyes y buena brega de Juan Sierra. Toro noble pero costoso en la muleta, que fue acortando el viaje sobre el pitón derecho y mucha firmeza de Pepe Moral, que muy meritorio, extrajo una buena tanda al natural con suavidad ante un toro probón de nulas opciones. Media estocada atravesada que precisó un golpe de verduguillo. Silencio.
Más estrecho fue el zancudo quinto, con mucha caja. Tuvo cierta humillación en el capote y cumplió en varas siendo muy castigado. Fue pronto en banderillas y llegó descompuesto y gazapón a la muleta. Volvió a mostrar oficio Moral sin poder brillar ante su oponente y no estar acertado con la espada ni con el descabello.
Pamplona. Lunes 13 de julio de 2026. Toros de Miura, noble pero deslucido el primero; probón el segundo; noble pero desrazado el tercero; soso el cuarto; descompuesto y gazapón el quinto y con un buen pitón izquierdo el sexto, que fue el mejor. Manuel Escribano, oreja y vuelta al ruedo tras petición y aviso; Pepe Moral, silencio y pitos tras aviso; y Jesús Enrique Colombo, oreja tras aviso y ovación tras dos avisos. Entrada: Lleno.
