Un gran ambiente registró la plaza de toros de La Macarena, con un casi lleno en los tendidos para ver sobre todo al que fuera gran triunfador de la anterior edición: Pablo Hermoso de Mendoza, quien tras romper el paseíllo recibió varios premios que así lo acreditan.
El primero fue un toro que tuvo un galope franco y acompasado, condiciones que utilizó Pablo Hermoso de Mendoza para destacar sobre todo con Manolete, una de las grandes figuras de su cuadra. Toreó con mucho temple y parsimonia en el galope de costado, rematando a modo de trinchera. Repitió ambos pasajes en varias ocasiones y sorprendió al respetable cuando ejecutó varias piruetas a la salida de la última de las suertes. Con Viriato remató un tercio de banderillas que tuvo gran calado en el público. Y como no, Pirata puso el broche de oro con las cortas y el rejón de muerte. Gran faena y las dos orejas fueron a sus manos.
Sorprendió con Disparate ante su segundo, con el que regaló un recital de reuniones, clavando y simulando, brodando después el toreo de costado y sorprendiendo a todo el mundo con su primera pirueta. Buena actuación de Ícaro, con quien se enroscó con el toro en varias vueltas. Desafortunadamente, el toro se lesionó una mano y no le ayudó a que Pablo matara con solvencia sobre Pirata, esfumándose el premio.
A David Mora también se le esfumó el premio por culpa de la espada, y eso que antes, había realizado dos faenas de mucha entidad y personalidad a sus dos toros. Brilló con el capote a la verónica y en la muleta toreó largo y con la mano baja.
Ramsés pudo cortar una oreja de su segundo tras una labor repleta de arrestos y coronada con una espectacular estocada.
Sábado 19 de enero. Plaza de toros La Macarena. Toros de Monterrey (1º, 2º, 4º y 5º) y Vistahermosa (3º y 6º). RAMSES RUIZ “RAMSES”: Silencio tras aviso y oreja; DAVID MORA: Palmas y silencio; PABLO HERMOSO DE MENDOZA: Dos orejas y silencio. Entrada: Casi lleno.
(Foto: Puerta Grande)
