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FERIA DEL PILAR

Miguel Ángel Perera, única oreja de la tarde en Zaragoza

El extremeño aprovecha un notable remiendo de La Palmosilla para firmar lo mejor del festejo

viernes 14 de octubre de 2016, 17:44h
José Garrido, que sufrió una dura voltereta en su primero, y Ginés Marín, por encima de sus respectivos lotes.

GALERÍA FOTOGRÁFICA DE ARJONA DEL FESTEJO

VÍDEO DEL FESTEJO

Fotos: ARJONA

El remiendo de La Palmosilla que abrió plaza, un precioso burraco, tuvo las virtudes de la movilidad, la nobleza y el ritmo. Bueno el toro. Miguel Ángel Perera abrió la faena en los medios con cambiados por la espalda antes de construir una faena fundamentada en la mano derecha y sobre la base del temple, el pulso y la ligazón. Se dolió el toro de la mano izquierda, lesión que no le impidió para tomar las telas y responder a la exigencia del torero extremeño que lo sometió y lo llevó largo en el toreo fundamental. Todo lo quiso por abajo el toro. Se rebosaba menos por el pitón izquierdo, por donde salía más desentendido del muletazo. Faena de fondo, capacidad e inteligencia rematada de estocada entera y trasera y premiada con una oreja.

Manso de solemnidad resultó el castaño cuarto, un animal basto de hechuras y que no puso complicada su lidia. Meritorio fue el tercio de banderillas cuajado por Curro Javier, obligado a saludar. La faena apenas existió puesto que Miguel Ángel Perera no pudo ligar más de tres muletazos frente a un animal huidizo.

El segundo, con el hierro de Daniel Ruiz, embistió con buen estilo en los capotes pero lo hizo lesionado de la mano izquierda, por lo que fue devuelto durante el tercio de varas. El sobrero de La Palmosilla, de feas hechuras, embistió con brusquedad en el percal. Quitó Ginés Marín por saltilleras y la faena de muleta de José Garrido estuvo condicionada por la falta clase del animal. Pese a todo dejó el extremeño un torero inicio de labor a dos manos y puso en escena firmeza con un toro que además se rajó a las primeras de cambio. Cuando trataba de torear al natural, fue volteado de manera muy violenta. Un fuerte golpe en la zona del tórax dejó a Garrido aturdido, regresando a la cara del toro desprovisto de la chaquetilla para tratar de domeñar al manso. No puso ser. Demasiada voluntad para tan poco premio. Finalizó por manoletinas y pinchó en dos ocasiones antes de amarrar la estocada.

Tampoco le dio mayores opciones el quinto, un animal que no se entregó y se quedaba corto. Muy agarrado al piso el toro, llevó la cara metida entre las manos. José Garrido anduvo fácil y resolutivo frente a un animal deslucido. Esfuerzo del extremeño que lo intentó todo ante un lote de nulas opciones de éxito.

Ginés Marín toreó con cadencia y gusto a la verónica al primero de su lote abrochando el recibo con un personal y sabroso remate con el envés del capote. El de Daniel Ruiz lució dos garfios imponentes, muy serio el toro por delante, y desde los primeros tercios desarrolló una clase excepcional en los capotes. Hacía el avión el toro y lo siguió haciendo en dos naturales de rodillas de Marín tras el explosivo inicio con un arrucina en los mismos medios atropellando incluso la razón. Apenas duró un suspiro el toro que además pareció lastimarse y no apoyar bien las manos. Marín puso actitud en una labor rematada de una estocada y premiada con una ovación.

Sorteó en sexto lugar un toro que también manseó de salida. Marín brindó en los medios al público una faena de más a menos que contó con los mejores pasajes en una serie al natural muy templada, ligada y de exquisito dibujo de los muletazos. Un par de desarmes bajaron el diapasón de la faena que no volvió a tomar vuelo tras ponerse por el pitón derecho, lado por el que el toro no tuvo la misma condición. Acabó defendiéndose el animal y diluyéndose la faena.

Zaragoza, viernes 14 de octubre de 2016. Toros de La Palmosilla (1º, bueno, con movilidad y ritmo, ovacionado en el arrastre, 2º bis, manso y sin clase) y Daniel Ruiz, desiguales de presentación y juego, de escaso juego en conjunto. Miguel Ángel Perera, oreja y silencio; José Garrido, ovación con saludos tras aviso y silencio; Ginés Marín, ovación con saludos tras petición y ovación de despedida. Entrada: Tres cuartos de plaza. Saludó tras banderillear al primero Javier Ambel y Curro Javier tras hacer lo propio frente al cuarto. Incidencias: "Durante la lidia al sexto toro, ha ingresado en la enfermería el matador de toros Ginés Marín que presenta las siguientes lesiones: Contusión en tercio inferior, cara posterior del muslo derecho, de pronóstico reservado".