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FERIA DE SAN JORGE

Faena grande de Curro Díaz, dos orejas y herido en Zaragoza

Emotiva actuación del torero de Linares en una faena llena de gusto y riesgo en la que sufrió una cornada en el muslo derecho al entrar a matar

domingo 23 de abril de 2017, 13:19h
Paco Ureña dio una réplica de categoría a la faena de Curro Díaz frente al quinto y solo la espada le impidió cortar las orejas. Ginés Marín sorteó el lote de menos opciones de una seria y variada corrida de Luis Algarra.

VÍDEO RESUMEN DEL FESTEJO

GALERÍA FOTOGRÁFICA DEL FESTEJO

PARTE MÉDICO DE CURRO DÍAZ

LA OPINIÓN DE PACO MORA: "El precio de la gloria"

El primero de Luis Algarra pesó 614 kilos, fue un toro mansito pero de abundante nobleza. Curro Díaz lo toreó con exquisitez extraordinaria y mucha elegancia a la verónica primero y luego en un galleo por chicuelinas. La faena, especialmente sobre la mano izquierda, tuvo regusto, reunión, torería, mucho relajo e improvisación ante un público muy entregado. La espada resbaló en una banderilla primero, tumbándolo a la segunda el de Linares de una gran estocada sin puntilla. Hubo una fuerte petición de oreja que incomprensiblemente el palco no concedió. El público le obligó a dar la vuelta al ruedo.

La obra de Curro Díaz al cuarto fue sencillamente grande. Se encontró con un buen toro de Luis Algarra al que toreó, sobre ambas manos, con reunión, mucho riesgo, el gusto de siempre, ahorrando movimientos puesto que se quedó muy quieto y firme. Hubo ligazón y expresión en los muletazos, todos ellos acompañando con el pecho la embestida de su oponente. La belleza y la emoción del toreo. Se tiró con enorme rectitud a matar, cobrando una estocada entera y siendo cogido por el toro que le partió en dos la chaquetilla por detrás. Dolorido, magullado y herido, Curro Díaz esperó a que doblara el toro sentado en el estribo en una estampa torerísima con el público puesto en pie. Pese a la resistencia del palco, cayeron las dos orejas para una faena importante.

Paco Ureña lidió por delante un toro de espectacular trapío, ovacionado de salida. El de Luis Algarra tuvo más fachada que fondo puesto que se vino abajo en el último tercio, ante él el murciano anduvo aseado, sin obligarlo demasiado, estuvo compuesto pero las buenas maneras mostradas no conectar con los tendidos debido a la escasa transmisión del toro. La estocada, defectuosa, dejó todo en silencio.

El murciano le dio una gran réplica a la faena de Curro Díaz con una actuación llena de valor y firmeza. Ureña, muy asentado, se impuso con autoridad a un toro descompuesto y que tuvo reacciones extrañas en los compases iniciales. A base de pulso y firmeza, le ligó una faena a un nivel altísimo. Mucho mérito tuvo Ureña para desengañar a su oponente que tuvo un trapío máximo, muy ofensivo, y categoría su toreo de mano baja y anteriormente con el capote. Entrando a matar se colgó literalmente de los pitones en otro instante tremendamente emotivo. Faena de sobresaliente determinación y agallas, aguantando parones y miradas. El toro tardó en doblar, enfriándose el público y la petición de oreja.

Excelente resultó el toreo a la verónica de Ginés Marín: las manos bajas y la suavidad en el manejo del capote. No menos categoría tuvieron las rogerinas para llevar al toro al caballo en un vistoso galleo. El jerezano abrió la faena en los medios con la muleta plegada para torear de frente y al natural en un arranque de mucho vuelo y categoría. La primera serie tuvo son y templanza, sin embargo al cambiarse la pañosa a la derecha todo se fue diluyendo ante un toro noble pero parado. En la corta distancia se negó el de Luis Algarra y los buenos principios se difuminaron en un trasteo de más a menos.

El sexto, descoordinado, fue devuelto, saliendo en su lugar un sobrero de la ganadería titular que al igual que sus hermanos fue un animal serio y fuerte. De cierta nobleza y poca transmisión, no ayudó a Ginés Marín que dejó pasajes sueltos dentro de una labor que no rompió nunca.

Zaragoza, domingo 23 de abril de 2017. Toros de Luis Algarra, el sexto como sobrero. Corrida de excelente presentación y de variado e interesante juego, destacando los lidiados en primer, cuarto y quinto lugar. Curro Díaz, vuelta al ruedo tras fuerte petición y dos orejas; Paco Ureña, silencio y ovación con saludos tras dos avisos y leve petición; Ginés Marín, silencio en ambos. Entrada: Más de un tercio de plaza.

PARTE MÉDICO DE CURRO DÍAZ: "Herida por asta de toro a nivel de la cara interna del tercio medio del muslo derecho con orificio de entrada de cinco centímetros y dos trayectorias: una ascendente de 15 centímetros que desgarra fibras del músculo vasto interno y otra externa que, tras superar el fémur llega hasta la cara externa del muslo. De pronóstico grave que sí le impiden continuar la lidia".