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SAN FERMÍN

Esfuerzo sin recompensa de la terna ante una dura corrida de Miura en Pamplona

Rafaelillo, Rubén Pinar, que dio una vuelta al ruedo, y Pepe Moral, anduvieron por encima de una decepcionante corrida de Miura que resultó tremendamente complicada.

sábado 14 de julio de 2018, 18:56h

Fotos: JAVIER ARROYO

Al primero de la tarde le recibió Rafaelillo con dos largas cambiadas y abriendo el compás con el capote intentando alargar la embestida del de Miura, que pareció tener mejor condición en los primeros tercios cuando venía por su propia inercia. Sin embargo, tras iniciar su faena de rodillas al hilo de las tablas, el animal no se desplazó, soltó la cara con mucha aspereza, repuso, desarrolló sentido y fue agriando cada vez más su comportamiento. Rafaelillo tiró de oficio, puso mucha voluntad en una labor de imposible lucimiento. Mató de casi entera y varios golpes de descabello.

El cuarto de la tarde fue un toro de Fuente Ymbro de 620 kilos que remendaba la corrida. El toro tuvo nobleza pero le falló el fondo de raza y le sobraron kilos. Rafaelillo comenzó toreando sobre la zurda fluyendo algún muletazo de buen trazo, pero el de Fuente Ymbro se vino muy abajo careciendo de transmisión y emoción. Lo puso todo el murciano en un trasteo de mucha intención y entrega, acortando las distancias en las postrimerías de una labor que no llegó a coger vuelo.

Al segundo de la tarde le lanceó a la verónica con tersura Rubén Pinar. Saludaron tras parear Ángel Otero y Víctor Manuel Martínez. Apuntó cierta buena condición el de Miura en los primeros tercios pero en la muleta del manchego, el animal cambió y comenzó a defenderse con brusquedad. Pinar anduvo muy firme y con una gran predisposición, solventando las complicaciones de un toro que acabó agarrado al piso, pegando cabezazos y sin pasar. Mató de una buena estocada.

Rubén Pinar entendió muy bien al quinto de la tarde, un astado alto y lavado de carnes, que se desplazó por inercia en la primera parte de la faena. El manchego, muy bien técnicamente, realizó una faena muy meritoria. Pinar dio siempre distancia para aprovechar esa inercia en las primeras series del trasteo que resultaron fluidas. Cuando el diestro apretó al animal, éste se descompuso con violencia. Mató de una buena estocada de la que salió tropezado, y un golpe de verduguillo.

El tercero de la tarde tuvo una incómoda movilidad por poco entregada. Moral intentó dar sitio al de Miura para aprovechar su inercia en una faena en la que tuvo que andar mucho sobre las piernas. Basó el sevillano su trasteo sobre el pitón izquierdo por donde arrancó algún muletazo de mérito, pero su labor no pudo coger vuelo puesto que el toro nunca se entregó en la embestida y salía del muletazo con la cara por las nubes y de manera deslucida. Mató de una buena estocada.

El sexto de la tarde fue un toro castaño de gran alzada y tremenda arboladura que lo puso muy complicado a los hombres de plata de Pepe Moral en el segundo tercio. El astado tuvo una embestida defensiva, se vino vencido por el derecho y nunca descolgó ni vino metido en la muleta de un Moral que se justificó, solventando decorosamente en una labor sin posibilidad de lucimiento.

Pamplona. Feria de San Fermín. Sábado 14 de julio de 2018. Cinco toros de Miura, desiguales de hechuras, muy complicados y sin opciones de lucimiento; y uno de Fuente Ymbro (4º) de gran volumen, noble aunque de escaso fondo. Rafaelillo, silencio y silencio; Rubén Pinar, ovación y vuelta al ruedo tras petición; Pepe Moral, ovación y silencio tras aviso. Entrada: Lleno. saludan tras parear al segundo de la tarde Ángel Otero y Víctor Manuel Martínez.