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CORRIDAS GENERALES

Ferrera, única ovación en tarde de escaso contenido en Bilbao

Debutó sin éxito en Vista Alegre con corrida de toros la ganadería de El Parralejo

jueves 23 de agosto de 2018, 18:00h

Fotos: ARJONA

Abrió plaza un toro serio, por dentro y por fuera, cuya muerte brindó al público Antonio Ferrera. Arrancó el diestro con toreros doblones y alternó después las series por ambas manos, protestando el animal en el tramo final de los muletazos. Le faltó rebozarse y salirse de las suertes al de El Parralejo. Hubo solvencia y oficio en el trasteo del extremeño, con algún muletazo suelto preñado de torería, sabor y naturalidad. Varios naturales en los últimos compases tuvieron, además, especial temple y largura. Por encima el torero de las condiciones de su antagonista. Mató de una estocada de mejor ejecución que colocación y un golpe de descabello.

El segundo peleó con bravura en varas. Descabalgó al picador en el primer puyazo, arrancándose con alegría y empleándose con buen estilo en el segundo encuentro. Se lució montando y picando Francisco Doblado. Gobernó la embestida a derechas Perera en las dos primeras series, pero cuando cogió la muleta con la mano izquierda el toro comenzó a afligirse, saliendo con la cara por encima del palillo. El "parralejo" sacó nobleza, pero fue a menos. Mató de estocada corta defectuosa, que precisó del uso del descabello, con el que falló Perera reiteradamente.

Derribó también el tercero en varas, al que quitó graciosamente por chicuelinas Ferrera tras el segundo puyazo. Picó bien Agustín Navarro. En la muleta, el castaño pasó más por inercia que por verdadero empuje en las primeras series. Tuvo nobleza, peró le faltó clase y emoción. No despegó la labor de Ginés Marín. Mató con facilidad de estocada y descabello.

Dos velas de impresión lució el cuarto, que embistió descoordinado al capote de Ferrera. Se mantuvo en el ruedo, pero el animal -posiblemente lesionado- no dejó de perder las manos. Quiso más que pudo. No se dio por vencido Ferrera, que llegó a dibujar varias series de buena factura pero sin poder obligar al de El Parralejo. Se inventó la faena. Mató de pinchazo y estocada, tumbando al funo sin puntilla. Saludó la ovación del público.

Cumplió, como toda la corrida en general, el quinto en el caballo. Guillermo Barbero dejó un meritorio par de banderillas. El toro medía, amagaba y esperaba con los palos. Agudizó esa mala condición en el último tercio, desarrollando sentido a las primeras de cambio. Perera se dobló con él, como procedía, optando por abreviar. Se demoró, sin embargo, con la espada.

Brindó Ginés Marín al público el último, que se movió sin clase ni entrega. Buscó siempre la colocación el extremeño, que buscó también con ahínco la conexión con el público. No pudo llegar por la deslucida condición del oponente. Lo mejor, la estocada con la que abrochó la tarde.

Bilbao, jueves 23 de agosto de 2018. Sexta de las Corridas Generales. Toros de El Parralejo. Desiguales de presentación, cumplidores en el caballo pero de poco juego en el último tercio. Antonio Ferrera, palmas y ovación con saludos tras aviso; Miguel Ángel Perera, silencio y pitos; y Ginés Marín, silencio y silencio. Entrada: Casi media. Montoliu saludó tras parear con exposición al primero.