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FERIA DE SAN MIGUEL

Ginés Marín indulta a Mendaz, de Zalduendo, en Zafra

Cuaja una extraordinaria faena y pasea los máximos trofeos simbólicos, además de sumar dos trofeos más de su primero; Pablo Aguado, oreja del sexto

sábado 05 de octubre de 2019, 17:36h

Fotos: ARJONA

Muy protestado de salida el primero, el presidente lo mantuvo en el ruedo. Se dobló Cayetano con él en los muletazos de tanteo. Lo sacó del tercio y tras la primera tanda de derechazos hizo amago de rajarse y se fue a tablas. Cayetano puso voluntad en intentar extraer algunos muletazos por ambos pitones y ante la alarmante falta de raza del astado optó por pasaportarlo.

El cuarto se dolió en banderillas, escarbó y soltó la cara en los embroques. Igual que hizo en el último tercio. Tuvo Cayetano que pulsear mucho las embestidas para intentar corregir el defecto del astado y no siempre lo consiguió. El menor de los Rivera puso mucha voluntad y entrega para intentar agradar, y ni aun así terminó de calar la faena en los tendidos dada las nulas opciones de su antagonista. Tardó el toro en echarse y el público le tributó una ovación incomprensible. Pidió permiso Cayetano y se marchó de la plaza tras saludar la ovación para emprender viaje a Zaragoza, donde torea este domingo.

Al terciado que hizo segundo lo recibió Ginés Marín por verónicas y al rematar los lances el animal se dio una costalada. Muy aplaudido resultó el quite en los medios. Justo en donde comenzó después de rodillas la faena de muleta. Se movió el zalduendo y Ginés lo aprovechó para enjaretarle series con la diestra rematadas con arrucinas. Los mejores pasajes llegaron al natural, destacando el temple y la largura de los muletazos rematados con bonitos pases de pecho. Epilogó por bernadinas que terminaron de caldear el ambiente antes de pasear las dos orejas.

Con gusto, a dos manos, inició Ginés Marín la faena de muleta del quinto, en la que hubo remates por bajo de mucha belleza. Como hiciese en su anterior toro, también corrió muy bien la mano izquierda en naturales largos que remató detrás de la cadera y en los que lució la noble y enclasada embestida del toro. Muy jaleada resultaron las siguientes series con la diestra, en las que dio distancia y trajo al toro embebido en los vuelos de la franela, ligando los derechazos que recibieron el calor de los aplausos de un público totalmente metido en la bonita faena que articuló el de Olivenza ante el mejor toro de la corrida. Un animal que fue a más y no se cansó nunca de embestir ni de acudir desde lejos a los cites del torero. Hubo petición de indulto y el presidente la concedió por lo que Mendaz, número 195, negro, de mayo de 2015, volvió a los corrales con vida.

Poco pudo estirarse de capa Pablo Aguado en su primero. Salvo en el remate de los lances y en un par de chicuelinas al paso cuando puso al de Zalduendo en suerte. Una tarde más, Iván García se desmonteró tras un gran tercio de banderillas. Con el pellizco y la suavidad de la escuela sevillana se sacó Aguado al toro a los medios para acariciarlo con la bamba de su muleta en series con la diestra de un temple exquisito. Al ralentí, como en cámara lenta, desgranó los naturales. El astado era muy noble, pero le faltó motor. Una pena porque la actuación de Aguado fue de una dulzura que mereció mayor continuidad y ligazón. Lástima el fallo con el acero.

En el cierraplaza de nuevo afloraron las formas suaves y templadas de Aguado a la hora de sacarlo a los medios. Con las zapatillas asentadas, fue desgranando naturales cadenciosos, aunque sueltos por la falta de pujanza de su antagonista, envueltos por las clásicas notas de Manolete. Como clásico es el toreo de un Aguado al que el toro no dejó mostrar todo su repertorio dado que se apagó muy pronto y comenzó a protestar, impidiendo una faena en la que hubo muchísima voluntad por parte del torero.

Zafra, sábado 5 de octubre de 2019. Toros de Zalduendo. Desiguales de presentación y juego, aunque nobles en conjunto. El mejor el 5º, Mendaz de nombre, número 195, negro, nacido en 05/15, indultado. El peor, el 1º. Cayetano, silencio y ovación con saludos; Ginés Marín, dos orejas y dos orejas y rabo simbólicas; Pablo Aguado, ovación con saludos y oreja. Entrada: Algo más de media plaza. Saludó tras banderillear al tercero Iván García.