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ENTREVISTA

Rufino Calero: “Hay más verdad en el campo que en los negocios”

domingo 28 de junio de 2020, 18:22h

Fotos: Arjona

Aplausos tuvo la oportunidad de entrevistar a Rufino Calero Cuevas, ganadero y propietario de Vincci Hoteles, con motivo de un número especial que la revista realizó en el año 2012 con motivo de la Feria de Abril. Calero habló de su pasión por los toros y de su profesión al frente de uno de los grupos hoteleros de referencia en nuestro país. A continuación, recuperamos aquel encuentro con Rufino Calero:

Rufino Calero Cuevas ha sido uno de los empresarios hosteleros más importantes de nuestro país -tras vender Tryp a Meliá creó Vincci Hoteles, cadena que cuenta ya con cerca de cuarenta establecimientos de cuatro y cinco estrellas, diez de ellos en Andalucía-, la llama de la afición a los toros se le encendió muy pronto. “Fue desde muy niño. Recuerdo cuando, en compañía de unos amigos, nos sentábamos en la puerta de cuadrillas de Vista Alegre, con la esperanza de que alguien nos pasara a la plaza, ya que los medios económicos de la época no nos permitían comprar una localidad. Algunas veces había suerte y otras nos conformábamos oyendo los oles desde la calle e imaginando cómo sería la faena que dentro de sus muros se estaba celebrando”.

“Aunque tengas los recursos económicos que te permitan adquirir una finca y un lote de vacas, sin afición es imposible ser ganadero"

Con el tiempo, ese aficionado precoz triunfó en la vida y cumplió uno de sus sueños, el de ser ganadero. “La afición es algo primordial para esta aventura”, afirma, a la vez que recuerda que no es nada sencillo ser ganadero de bravo: “Aunque tengas los recursos económicos que te permitan adquirir una finca y un lote de vacas, sin afición es imposible ser ganadero y aguantar las malas tardes y los sinsabores que da esta profesión. Con afición los buenos momentos se disfrutan con tanta intensidad que hace olvidar lo malo”.

Una vez metido en el “lío”, como él mismo admite, Rufino participa activamente en el día a día de la selección “aunque me equivoque”. En tales tareas cuenta con la colaboración de su hijo Rafael, otro ejemplo de afición: “En muy escasas ocasiones falto a los tentaderos que celebramos en casa y, si en alguna ocasión lo hago, los celebra mi hijo Rafa, que comparte conmigo los mismos criterios de selección, por tanto es como si estuviera presente”, manifiesta un Calero que se queda sin dudar con la verdad que se respira en el campo en comparación con los negocios que lleva a cabo en la ciudad. “En el campo hay más verdad. Las cosas pasan más despacio y te da más tiempo a reflexionar las consecuencias de tus actos. Además, en la ciudad y en los negocios el ritmo que nos imponemos día a día nos hace tomar decisiones precipitadas que muchas veces nos hacen equivocarnos. Y ya conoce la frase de El Gallo, las prisas para los ladrones y los malos toreros…”.

“Es un orgullo muy grande que en todos los hoteles de mi cadena los toreros se sientan como en casa”

Calero, que persigue y sueña en sus dos ganaderías, El Cahoso y Río Grande, el toro que “transmita y genere emoción”, se declara julista confenso en sus predilecciones toreras: “Por El Juli soy capaz de hacer muchos kilómetros. Creo que la madurez que ha logrado en las últimas tem poradas le ha llevado a una plenitud al alcance de muy pocos”.

Esa admiración por los toreros desembocó desde hace mucho tiempo en una decidida apuesta por la Fiesta de los toros en sus establecimientos. “Es que una cosa lleva a la otra. En todos los hoteles de mi cadena nos gusta hacer sentirse a los toreros como en su casa. Antes de hacerme ganadero ya apostábamos por este mundo y en el recuerdo de todos creo que estará el antiguo Hotel Reina Victoria de Madrid y el Hotel Colón de Sevilla, que creo que fueron durante años los dos hoteles de referencia en el mundo taurino y ahora pretendemos lo sea el Hotel Vinnci La Rábida de Sevilla, por donde pasa cada año el ochenta por ciento de los toreros que hace el paseíllo en la Feria de Abril”.

"Cuando un toro de Santa Coloma mete la cara hay pocas cosas en este mundo que den mayor satisfacción. En ese momento no te cambiarías por nadie del mundo”

Una apuesta que choca frontalmente en los últimos tiempos con las “precauciones” de muchas empresas cuando es la tauromaquia la que está de por medio. ¿Qué le diría a los antitaurinos?, cuestionamos a Rufino Calero, que afirma sin vacilar: “Les diría que el respeto a los demás es la base de la civilización. No creo que sea positivo para la humanidad el intentar prohibir todo aquello que a uno no le guste. Además, creo que en el caso de los toros hay algo mucho más importante que es la protección del toro bravo, de las dehesas... Y todo sin olvidar el gran patrimonio cultural que hay detrás de la Fiesta, literatura, pintura escultura, fotografía…”.

El extraordinario ambiente de La Rábida en feria hace pensar que por aquí no ha pasado la crisis que asola a todos los sectores, algo que nuestro protagonista no tarda en desmentir, “créame que desgraciadamente sí que ha pasado”, a la vez que revela la fórmula para combatirla: “Creo que la mejor forma de torear la crisis es olvidándose de que hay crisis. Saliendo todos los días de casa con optimismo y con ganas de comerse el mundo, como diríamos en el argot taurino con hambre de toro o con el entusiasmo de un becerrista. Si salimos pensando en lo mal que va a ir el día, tenga por seguro que ese día le irá mal. Si queremos salir de ésta hay que tener optimismo, muchas ganas de trabajar y esforzarse día a día por ser el mejor”.

Domecq y santacoloma

Rufino Calero cuenta con dos hierros adscritos a la UCTL. La procedencia de ambos es bien distinta, por un lado, la ganadería de Río Grande es de ascendencia Santa Coloma, mientras que la de El Cahoso es Domecq. De las dos ramas, Calero manifiesta su ilusión por la santacolomeña, aún consciente de la dificultad que entraña su manejo y selección. “Como aficionado me siento identificado con ambos encastes. Los dos tienen sus características que hay que saber apreciar y disfrutar. No cabe duda que el encaste de Santa Coloma es más complicado de llevar pero me El Cahoso y Río Grande, dos encastes considero un hombre de retos y cuando uno de Santa Coloma mete la cara hay pocas cosas en este mundo que den mayor satisfacción. En ese momento no te cambiarías por nadie del mundo, por eso, si tengo que elegir me quedaría con Santa Coloma”.