Cómo echo de menos al toro bravo! Y no estoy pensando en el mastodonte zancudo, caballuno y con descomunal cornamenta, no. Me refiero al toro en el tipo zootécnico que corresponde a su encaste, de estampa bella y armónica, vareado, bien musculado, de patas fuertes y con movilidad. Toros como aquellos de mi primera época de aficionado, que se hacían los dueños del ruedo embistiendo a todo lo que se movía, y perseguían incluso a los papelillos que echan al ruedo los mozos de espadas para ver de dónde viene el aire.
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
Para mañana es tarde
El valenciano ha sido uno de los nombres propios de la recién terminada temporada 2026…
Solo Perú vive un estado de euforia y crecimiento bajo los efectos de Roca Rey
Isabel Donet glosó la figura de su amigo y compañero tantos años, y director de…
El diestro castellonense anuncia que vuelve a torear siete años después de cortarse la coleta…
La Unión de Abonados de Madrid rinde un emotivo homenaje al torero gaditano en la…
Según informa El Mundo, el programa electoral de los populares incluye la restitución del galardón…