En los años heroicos del toreo muchos chiquillos de familias económicamente modestas, buscaban la gloria y la fortuna en la quimera de convertirse en toreros de cartel. Trataban de hacer su particular revolución social por ese medio, y aunque al alto precio de una infancia y una juventud perdidas algunos cumplían su sueño. En un ámbito duro y difícil, los alevines de torero se jugaban la vida haciendo “lunas” y en tientas, cerrados y capeas frente a aquellas vacas viejas, resabiadas y de pitones descomunales (las célebres “carpinteras” de Chicuelo II), en su lucha por conseguir dinero, fama y reconocimiento social. Eran los tiempos solanescos del “más cornás da el hambre”.
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 1975
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 1975 para iPad
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 1975 para Android
El festejo, enmarcado en la feria local, será de carácter mixto y contará con reses…
Las taquillas de la plaza de toros de Badajoz abren este jueves, 11 de junio,…
El abono volverá a desarrollarse en siete jornadas consecutivas e incorpora como gran novedad una…
Además, el 13 de agosto se celebrará una suelta de vacas matinal y una novillada…
El novillero de Chiva regresa al certamen tras su participación en la edición pasada donde llegó…
Álvaro Serrano, Julio Norte y Julio Méndez inscriben su nombre en el cuadro de honor…