Categorías: Opinión

Tensión, nivel, emociones, sorpresas...

Si de verdad Simón Casas logró convencer de su abstención a la gente de Taurodelta/Bailleres que eran los únicos aspirantes, hasta el punto de que hayan presentado una oferta de mínimos -¿para qué dar más si no hay competencia?...-, es posible que les haya ganado la partida con unas mejoras que en pliego muy mercantilista acabarán pesando mucho. ¿Quién iba a decir que SC acabaría beneficiándose del mercantilismo?

La pasada semana en los ruedos hubo tensión, nivel, emociones, buenas y malas noticias y en los despachos más de lo mismo, tensión, nivel, emociones, sorpresas... El concurso de Madrid, que se presentaba tan trascendente como manso, de pronto dio una pirueta, se encabritó y hasta puede haber cambiado el signo de las apuestas, de tal manera que allá donde se daba por seguro una plácida continuidad de Taurodelta por ausencia de rivales, ahora aparece Simón Casas que llegó desde atrás como un vendaval en estrategia calculada y medida hasta el minuto, hasta el segundo, el último del plazo, en que debería presentar su plica. SC se quejó previa y amargamente de las condiciones del pliego, anunció a los cuatro vientos que no se presentaba, negó tres veces las preguntas directas antes que cantase el gallo del amanecer -“no me presento y no por falta de ganas” dijo a este medio- confió o eso parece a los posibles competidores y en el último instante ¡zas!, sin tiempo de reacción, presentó su oferta con un socio que también es sorpresa, Nautalia. Y en ese punto nos encontramos.

Si de verdad el productor francés logró convencer de su abstención a la gente de Taurodelta/Bailleres que eran los únicos aspirantes, hasta el punto de que hayan presentado una oferta de mínimos -¿para qué dar más si no hay competencia?...-, es posible que les haya ganado la partida con unas mejoras que en pliego muy mercantilista acabarán pesando mucho. ¿Quién iba a decir que SC acabaría beneficiándose del mercantilismo?... Así que donde había extraña tranquilidad ahora hay síntomas de revolución. Para saber si se cumplen las señales habrá que esperar a la apertura de plicas. Lo que parece no siempre es lo que sucede como ya se ha comprobado. En cualquier caso la partida no está cerrada, los plazos son los plazos y hay que cumplirlos, las exigencias administrativas también, la letra pequeña ídem de ídem, los subterfugios siempre están ahí y hay campañas que se dilucidan a la luz y otras al trasluz… Lo mejor de todo es que el gran Madrid sigue siendo apetencia de los grandes, buen síntoma. ¿Quién dijo que estábamos ante una concesión remansada?... Son las cosas del negocio.

Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2033

Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2033 para iPad

Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS Nº 2033 para Android

Acceda a la versión completa del contenido

Tensión, nivel, emociones, sorpresas...

José Luis Benlloch

Entradas recientes

El Juli abre El Freixo a Sergio Rollón y Álvaro de Chinchón, novilleros de su escuela

De cara a sus compromisos en Sevilla y Madrid, respectivamente, este mes de junio

4 horas hace

Bocinero, de Fermín Bohórquez, abre la novillada de este jueves en Sevilla

Manuel Olivero, Nacho Torrejón y Sergio Rollón serán los encargados de su lidia en un…

4 horas hace

Tauroemoción oficializa los carteles de la feria de Soria

Dos corridas de toros, una de rejones, dos novilladas sin picadores y la tradicional suelta…

5 horas hace

Marco Polope, sexto nombre del Circuito Valenciano de Novilladas

El novillero valenciano se incorpora al elenco de participantes tras su debut con caballos en…

5 horas hace

La historia taurina vasca resonó en la presentación de la novillada de Trucios en el Excelentísimo Club Taurino de Bilbao

En el festejo del próximo 27 de junio se darán cita los novilleros David Cob…

5 horas hace

El Fandi, XI premio "Al detalle para el recuerdo" de Vincci Albayzín en Granada

El jurado ha concedido el galardón al diestro granadino por su generosidad, que hizo posible…

6 horas hace