El primero de la noche no permitió el lucimiento con el capote. Tras su primer encuentro con el caballo, el novillo acusó una evidente falta de fuerzas, lo que condicionó el resto de la lidia. Nacho Torrejón, que como sus compañeros debutaba en Las Ventas, planteó una faena con buen criterio, llevando la embestida siempre a media altura y sin exigir en exceso a un novillo muy justo de poder. Los mejores momentos llegaron por el pitón derecho. Al natural, las tandas fueron de uno en uno debido al escaso fondo del animal. Mató de una estocada entera; sonó un aviso antes de que el toro doblara.
El segundo de Toros de Brazuelas, alto, largo y bien armado, tampoco ofreció demasiadas opciones. Sin entrega en el capote ni en varas, llegó a la muleta con manifiesta sosería. Jorge Hurtado puso voluntad e insistencia ante un novillo que nunca pasó. Mató de una estocada caída.
El tercero, un castaño de buena presencia, fue aplaudido de salida, aunque, como sus hermanos, no se definió de salida pero se dejó pegar en el caballo. Un intento de quite de Nacho Torrejón que no se dio. Marco Polope brindó al público una faena entregada ante un novillo incierto, que cabeceaba y se paraba a mitad del muletazo. Todo lo puso el novillero valenciano, sin respuesta del astado. Le robó muletazos de mérito. Remató de pinchazo y estocada.
El cuarto, un ejemplar muy bien presentado, fue el mejor del festejo hasta ese momento y permitió por fin el lucimiento. Nacho Torrejón firmó un destacado saludo capotero, rematado con un ramillete de verónicas, y cuajó una faena seria y mandona, especialmente con la mano derecha, donde llegaron los pasajes de mayor calado. Al natural el toro acortó el viaje, pero el novillero cerró su labor con unas ajustadas bernadinas. Una estocada al sonar el aviso le abrió la puerta de una merecida oreja.
El quinto, de excelente presentación y ovacionado de salida, se apagó pronto y nunca dio opciones. Brusco, reservón y sin terminar los viajes, hizo imposible el lucimiento pese al firme planteamiento de Jorge Hurtado. El mal uso de la espada, con cuatro pinchazos antes del descabello y un aviso, alargó el desenlace.
Cerró plaza un novillo bien presentado pero deslucido desde su salida, ya que embistió sin fijeza y terminó desarrollando un comportamiento áspero y desentendido. Polope apenas pudo plantear faena ante un novillo que buscó constantemente la huida y acabó marchándose hacia chiqueros. Una estocada puso fin a una labor imposible.
Madrid, jueves 9 de julio de 2026. Novillos de Toros de Brazuelas, bien presentados pero en general sin fijeza y manseando; el mejor, el cuarto. Nacho Torrejón, ovación con saludos tras aviso y oreja tras aviso; Jorge Hurtado, palmas y palmas tras aviso; y Marco Polope, silencio en ambos. Entrada: 9.717 espectadores. Se guardó un minuto de silencio en memoria de Víctor Barrio, fallecido hace justo diez años, y las víctimas del terremoto de Venezuela.

