La ley taurina de Pamplona es muy sencilla: el encierro tienen que correrlo por lo menos cinco toros. De modo que, si un ganadero no cumple con esa premisa, se puede dar por castigado. El peso de la ley: un año, dos o tres sin lidiar en Pamplona en el caso de una ganadería tradicional en la Feria del Toro. Si no es ganadero tradicional, la solución es drástica: presentación y despedida.
Torrestrella se quedó no hace tanto tiempo en la cota de los cuatro toros y la Casa de Misericordia -vulgo la Meca, que es un anagrama- tuvo en el ostracismo al ganadero otros cuatro años. La ley es igual para todos. No hay ganaderos aforados. Ni siquiera los herederos de don Álvaro Domecq, que fue una suerte de patriarca de la Feria.
Lea AQUÍ el artículo completo en su Revista APLAUSOS
Acceda a la versión completa del contenido
Una vieja ley taurina
Samuel Navalón fue prendido a la altura de la pierna por el sexto toro, que…
La vigesimotercera de San Isidro, en el objetivo de Javier Arroyo y el vídeo de…
El salmantino fue severamente volteado a la verónica en una fea cogida en la que…
La esperada cita del Corpus maestrante, con cambios en los toros
Tres orejas para el salmantino en tarde contundente y dos para Rejas. Ambos salieron en…
La Plaza de Toros de Las Ventas acogió el pasado viernes el inédito estreno en…