David de Miranda dejó una grata impresión de firmeza en su presentación en Cuatro Caminos frente al tercero, un noble pero desrazado ejemplar de El Parralejo. Tras un templado saludo a la verónica y un vistoso quite por saltilleras, el diestro onubense inició su labor de muleta de rodillas en el tercio, teniendo que solventar después la falta de entrega del astado a base de valor y distancias cortas, un terreno comprometido en el que llegó a sufrir una fuerte voltereta. Pese al percance, Miranda se repuso para abrochar la faena por ceñidas bernadinas y aunque la estocada final cayó algo baja, la rotunda petición de oreja por parte del respetable fue desatendida por el palco, obligando al torero a dar una clamorosa vuelta al ruedo en medio de una sonora bronca al presidente.
Luego el diestro onubense cortó una oreja de ley tras una lección de valor y estoicismo frente al sexto, el toro de mayor volumen y seriedad del envío. Con los talones hundidos en la arena y firme verticalidad, el diestro se impuso en los medios para cuajar una faena maciza al natural, supliendo la falta de poder del noblón ejemplar pasándose muy cerca sus medias embestidas. Un ceñido final por manoletinas y una estocada entera amarraron el premio que paseó antes de irse a la enfermería por su propio pie.
Borja Jiménez firmó una importante faena al quinto de El Parralejo, al que dominó hasta lograr extraer su fondo, logrando muletazos de gran poder y dimensión donde volvió a brillar en el toreo al natural. Sin embargo, el mal uso de los aceros le hizo perder el premio que merecía por una calurosa ovación tras sonar dos avisos.
El segundo volteó sin aparentes consecuencias a Juan Carlos Rey. Borja Jiménez se afanó con él en una labor de entrega en la que firmó un caro y meritorio toreo al natural de uno en uno. Falló con la espada y hubo silencio tras aviso.
Muy noble y de muy buena condición fue el primero, un toro que sin embargo, adoleció de empuje. Blandeó durante la faena de Talavante, que se vio obligado a abreviar. Tampoco tuvo suerte Talavante con un cuarto falto de fuerzas y de poder. Intentó el diestro extremeño hacerlo romper hacia adelante, en muletazos de uno en uno, pero no hubo manera. No acertó con los aceros y de nuevo fue silenciado.
Santander. Martes 21 de julio de 2026. Toros de El Parralejo, , bien presentados, y de juego deslucido. Alejandro Talavante, silencio y silencio; Borja Jiménez, silencio tras aviso y ovación tras dos avisos; y David de Miranda, vuelta al ruedo tras petición y oreja. Entrada: Más de tres cuartos.
PARTE MÉDICO DE DAVID DE MIRANDA: Traumatismo cervical cerrado con afectación de la movilidad del cuello y dolor intenso que precisa analgesia severa. Se le administra Paracetamol y Enantyum por vía. Pendiente de diagnóstico radiológico para evaluar posibles lesiones. Se recomienda reposo durante cuatro días. Pronóstico: Reservado.
