Categorías: Opinión

Ya no importa perder la herramienta

La suerte de matar, de siempre llamada suprema por la importancia de la misma y por la dificultad que entrañaba hacerla con pureza, hace tiempo que perdió relevancia. La responsabilidad corresponde fundamentalmente al público que no la valora. Y ante ese precio los matadores...

 

La suerte de matar, de siempre llamada suprema por la importancia de la misma y por la dificultad que entrañaba hacerla con pureza, hace tiempo que perdió relevancia. La responsabilidad corresponde fundamentalmente al público que no la valora. Y ante ese precio los matadores, en general, se llaman a andana y tiran por la calle de enmedio. Se prima matar pronto o díganle con eficacia, por encima de cualquier otra circunstancia. Pronto no significa necesariamente matar bien ni mucho menos. Pronto a día de hoy suele ser un sablazo a la velocidad de vértigo.

Eso ocurre y no es fruto de la actualidad en la mayoría de las plazas y hasta se asume o se da por bueno según donde suceda, pero la cuestión va degenerando y hoy día en plazas como Madrid y ahí me duele, donde se pesa el azafrán cuando el público se pone a escatimar una oreja, se fijan en si la espada está o no en el centro geométrico de la cruz que con ser detalle importante no es lo más importante. Fundamentalmente porque mientras eso sucede se olvidan de cómo se ha perfilado el matador, de lo despacio que ha hecho la suerte, de la limpieza con la que ha salido por el costillar, de cómo ha marcado los tiempos, nada que ver por cierto con los saltitos previos en la hora de perfilarse, confunden echarle la muleta a las pezuñas para que descuelgue el toro con taparle la cara a modo de flagrante ventajismo y les importa un carajo, y ahí iba, que el torero pierda la muleta, así que los matadores en el momento clave sueltan la herramienta y salen de naja mientras el respetable más entendido anda pendiente de milimetrar la colocación de la espada.

Claro que una cosa es perderla en un embroque violento, disculpable, que perderla premeditadamente, es verdad, pero un embroque violento tampoco es la perfección. Tiempos hubo y no hace tanto que en Madrid se afeaba agriamente el haber perdido los avíos. Son los tiempos que cambian. ¿Dónde quedan aquellos volapiés despaciosos y limpios que le vimos a Camino, a Fuentes, a Manzanares...?

Acceda a la versión completa del contenido

Ya no importa perder la herramienta

José Luis Benlloch

Entradas recientes

Adolfo Martín no podrá lidiar en la gesta de Luque "por motivos estrictamente sanitarios"

"Tanto Daniel Luque como Adolfo Martín lamentan profundamente que esta situación sanitaria impida hacer realidad…

5 horas hace

Pozuelo de Alarcón presenta el cartel de su corrida de septiembre

La Feria de Nuestra Señora de la Consolación contará también con un espectáculo ecuestre y…

6 horas hace

David Galván acerca la Tauromaquia a los niños en Algeciras

Los escolares del campamento de verano, coordinado por Francisco Ramos, comenzaron la jornada haciendo un…

8 horas hace

Sabor torero de Juan Ortega y valor de Víctor Hernández

Ambos cortaron una oreja cada uno por distintas vías. El sevillano por la rama del…

9 horas hace

Cuando fallan las espadas

Las romas espadas se llevaron una triple puerta grande en el arranque de la Madeleine:…

10 horas hace

Juan Ortega comparte la mañana con la afición de Santander

Han sido más de 600 personas las que se han acercado a compartir esta acción…

10 horas hace