Venía anunciándose, se predecía que la torería estaba en celo, que las ferias primerizas iban a traernos emociones fuertes y… dicho y hecho. El sábado, en la apertura de Olivenza volvía a cumplirse con la tradición de hacer debutar a un novillero con picadores, en este caso David Gutiérrez, y como viene siendo habitual también con triunfo. Y a partir de ahí la feria extremeña creció como la espuma. Primero fue José María Manzanares, al cuajar a Pitilloso, de Puerto de San Lorenzo, que se ganó la vuelta al ruedo. La matinal del domingo tuvo en David de Miranda, Borja Jiménez y Marco Pérez, a tres ambiciosos triunfadores, y cerrando feria otra terna, la formada por Talavante, Emilio de Justo y Roca Rey, tal como decían los revisteros antiguos, pusieron el pescado muy caro.
Pienso que si en una feria amable como la comentada nadie ha querido guardarse nada, ni que decir que lo que viene a continuación debe de ser de aúpa. Porque como se ve, en el corral de las ferias que están por venir, hay más de un gallo de pelea. Lo que hace pensar que estamos en un momento de esos que marcan una época. De entrada lo que viene es Castellón y Valencia, ferias en las que todo sube de exigencia y donde saben, tanto los que quieren defender su estatus como los que quieren conquistarlo, que son dos escenarios en los que lo que hagan tiene eco.
Ya en Castellón, que abrió su abono con la corrida de La Quinta, Ginés Marín y Aarón Palacio, un joven veterano y una novedad, cada uno con sus armas, dejaron sello de importantes. En cuanto a Valencia, será el viernes 13 cuando comiencen las hostilidades entre los espadas de alternativa. Con clásicos muy valorados y noveles con mucha ambición.
Antes ha habido una novillada con alumnos de escuelas, en la que Israel Guirao, valenciano de Mislata, apunta cosas de excelencia que deberá seguir ratificando, y una segunda con plazas montadas en la que el ganado de Guadajira dio al traste con las ilusiones de los tres novilleros, la siguiente será de Fuente Ymbro, que se espera que ofrezca la cara bonita del toreo. En resumen, un principio de temporada de alto voltaje.

