Emiliano Osornio se encontró con un novillo de La Cercada que empujó hasta las tablas en el caballo. El mexicano quitó por tafalleras y brindó después la faena al público. Sin embargo, no logró terminar de acoplarse a un animal de embestida deslucida, condicionado además por el viento y su tendencia a andarín. Aun así, Osornio dejó algunos naturales en los que mostró su personalidad, aprovechando el pitón por el que el novillo fue a mejor conforme avanzó la faena y encontró la distancia adecuada. Lo mató de una estocada arriba y atravesada y cortó una oreja.
Sergio Rollón recibió al segundo a portagayola, con una apretada larga cambiada en los medios. Sin necesidad, se le tapó después la salida al de La Cercada, antes de que el novillero entrara al quite por saltilleras y gaoneras, rematando con una revolera. Comenzó la faena con un péndulo, en un gesto que recordó al Príncipe Alfredo Leal. El novillo buscó pronto las tablas, mientras Rollón trataba de sujetarlo y logró ligar buenos naturales. Lo abrió después hacia el tercio y volvió a encontrar una buena serie. Con la derecha también mantuvo un alto nivel, antes de cerrar por luquecinas y ayudados por bajo. Un espadazo trasero arriba acabó con el buen novillo de La Cercada y Sergio Rollón paseó las dos orejas.
Samuel Castrejón se gustó con el capote a la verónica ante el tercero. Durante una lidia desordenada, el novillo llegó a derribar al caballo de puerta. El otro picador perdió la puya y, tras cambiarse el tercio, el animal volvió a derribar al de puerta. Ya con la muleta, una vez que Castrejón consiguió fijarlo, logró ligar varias series, con mejores momentos al natural. El novillo tuvo mucha movilidad y terminó buscando las tablas. El mexicano pinchó y posteriormente dejó media estocada perpendicular, cerrada en tablas, que necesitó de dos intentos. Fue ovacionado.
Emiliano Osornio brindó al cuarto a Carlos Zúñiga y comenzó la faena ligando trincherillas y pases del desdén de gran expresión. El mexicano toreó con mucho gusto en redondo, erguida la figura, antes de firmar sus mejores pasajes al natural. Terminó la faena con unos martinetes de rodillas y dejó un espadazo tendido en lo alto. Osornio protagonizó una interesante presentación en Gijón, dejando patente su temple y gusto, con un concepto que recordó al de las antiguas figuras de su tierra. Fue ovacionado.
Sergio Rollón quitó al quinto por altaneras y una revolera. Comenzó la faena de rodillas y, con la banda atacando el pasodoble, se puso a torear en redondo. El novillero mostró firmeza y oficio, especialmente al natural, dejando una actuación que justificó con creces su presencia en el cartel como sustituto. Falló con la espada en primera instancia y, en el segundo intento, la hoja pareció resbalar con una banderilla, quedando excesivamente trasera y haciendo necesarios varios golpes de descabello. Sonó un aviso y Rollón fue ovacionado.
El sexto se comportó bien en un puyazo bien colocado y los banderilleros de la cuadrilla de Samuel Castrejón saludaron tras el tercio. Ya con la muleta, el mexicano, con la montera calada, toreó despacio y con la mano baja en una gran tanda, a la que siguió otra rematada con un excelente pase de pecho. Castrejón lanzó después la montera a mitad de faena y continuó exprimiendo las condiciones del animal por el pitón izquierdo. En los adornos finales salió trompicado, aunque dejó una trincherilla de cartel. Se atascó con la espada, con tres pinchazos y media estocada. Fue aplaudido.
Gijón. Lunes 17 de agosto de 2026. Novillos de La Cercada. Emiliano Osornio, oreja y ovación; Sergio Rollón, dos orejas y ovación; que sustituye a Álvaro Serrano, y Samuel Castrejón, ovación. Entrada: Un tercio de entrada.
